Columna. Café de altura Javier Chávez Ataxca
Hoy Quintana Roo cumple medio siglo como estado, por una decisión visionaria del Presidente priista Luis Echeverría Álvarez que también apoyó los primeros pasos de Cancún, así que por ambas acciones de largo aliento 𝐞𝐬𝐭𝐞 𝐡𝐨𝐦𝐛𝐫𝐞 𝐟𝐚𝐥𝐥𝐞𝐜𝐢𝐝𝐨 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐢𝐞𝐧 𝐚ñ𝐨𝐬 (𝐞𝐥 𝐨𝐜𝐡𝐨 𝐝𝐞 𝐣𝐮𝐥𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝟐𝟎𝟐𝟐) 𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞 𝐪𝐮𝐞 𝐫𝐞𝐜𝐢𝐛𝐢𝐫 𝐡𝐨𝐧𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐚𝐥 𝐩𝐨𝐫 𝐦𝐚𝐲𝐨𝐫, pero apenas será mencionado en el protocolo del Congreso local por ser un villano empapado por la sangre de numerosos estudiantes, asesinados en 1968 y 1971.
Pero 𝐄𝐜𝐡𝐞𝐯𝐞𝐫𝐫í𝐚 𝐩𝐫𝐞𝐩𝐚𝐫ó 𝐞𝐥 𝐭𝐞𝐫𝐫𝐞𝐧𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐐𝐮𝐢𝐧𝐭𝐚𝐧𝐚 𝐑𝐨𝐨 𝐝𝐢𝐞𝐫𝐚 𝐞𝐥 𝐬𝐚𝐥𝐭𝐨 𝐚 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨, 𝐝𝐞𝐣𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐚𝐭𝐫á𝐬 𝐥𝐚 𝐬𝐮𝐟𝐫𝐢𝐝𝐚 𝐲 𝐡𝐮𝐦𝐢𝐥𝐥𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐞𝐭𝐚𝐩𝐚 𝐝𝐞 𝐓𝐞𝐫𝐫𝐢𝐭𝐨𝐫𝐢𝐨.
Entonces el PRI era el amo de la creación en México, así que el “destape” del diputado federal priista chetumaleño Jesús Martínez Ross —hecho obviamente por Echeverría— fue en realidad la elección del primer gobernador, en 1975. Como ahora ocurre, la oposición era un club de mayordomos.
Hombres y más hombres fueron ocupando la gubernatura, y aunque todos eran del PRI 𝐡𝐚𝐛í𝐚 𝐮𝐧𝐚 𝐥𝐞𝐲 𝐧𝐨 𝐞𝐬𝐜𝐫𝐢𝐭𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐩𝐞𝐫𝐦𝐢𝐭í𝐚 𝐞𝐥 𝐞𝐪𝐮𝐢𝐥𝐢𝐛𝐫𝐢𝐨 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞 𝐜𝐡𝐞𝐭𝐮𝐦𝐚𝐥𝐞ñ𝐨𝐬 –𝐥𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐚𝐩𝐢𝐭𝐚𝐥– 𝐲 𝐜𝐨𝐳𝐮𝐦𝐞𝐥𝐞ñ𝐨𝐬 𝐠𝐨𝐥𝐨𝐧𝐝𝐫𝐢𝐧𝐨𝐬.
Estrenada la doncella de la calle 22 de Enero por Don Chucho, el siguiente al turno fue el joven cozumeleño Pedro Joaquín Coldwell, hijo del legendario e influyente empresario Nassim Joaquín Ibarra, que al abandonar el trono inició una exitosa carrera en las grandes ligas de la política.
La isla de las golondrinas se puso dos a uno en el marcador con el “destape” y triunfo de Miguel Borge Martín en 1987, relevado por el chetumaleño Mario Ernesto Villanueva Madrid en 1993.
Mario impide que su comadre Addy Joaquín Coldwell –palomeada por el peresidente Ernesto Zedillo– gane la elección interna y hace triunfar al chetumaleño Joaquín Hendricks Díaz, quien gobierna a partir de 1999.
Hendricks bendice al joven cozumeleño Félix González Canto que lleva en brazos al joven Roberto Borge Angulo, para vestirlo de gobernador sin merecerlo. Beto Borge es el sepulturero del PRI, porque lo arrastra en 2016 a una derrota que quizá no le permita la revancha.
Ahora 𝐡𝐚𝐲 𝐨𝐭𝐫𝐨𝐬 𝐩𝐫𝐨𝐭𝐚𝐠𝐨𝐧𝐢𝐬𝐭𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐧 𝐚𝐭𝐮𝐞𝐧𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐌𝐨𝐫𝐞𝐧𝐚, 𝐜𝐮𝐲𝐚 𝐩𝐫𝐢𝐦𝐞𝐫𝐚 𝐠𝐨𝐛𝐞𝐫𝐧𝐚𝐝𝐨𝐫𝐚 𝐌𝐚𝐫𝐚 𝐋𝐞𝐳𝐚𝐦𝐚 𝐡𝐨𝐲 𝐞𝐧𝐜𝐚𝐛𝐞𝐳𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐦𝐚𝐣𝐞𝐬𝐭𝐮𝐨𝐬𝐨𝐬 𝐲 𝐞𝐦𝐨𝐭𝐢𝐯𝐨𝐬 𝐟𝐞𝐬𝐭𝐞𝐣𝐨𝐬 en nuestra dolida capital.
Este es el primer café por el medio siglo de Quintana Roo, porque hay otros temas muy interesantes y que a muchos van a dolerles en el apaleado orgullo.
