- De trabajar en oficinas cerradas, a las calles en Cancún
Rafael Pascual
Durante años, el personal de Asuntos Internos de la policía permaneció encerrado en oficinas, esperando a que los ciudadanos se animaran a presentar quejas o denuncias contra los elementos. El resultado: poca credibilidad y desconfianza absoluta en la corporación.
Hoy, en un giro inédito, Asuntos Internos dejó la pasividad y salió a las calles como parte del operativo Blindaje Cancún, acompañando a los uniformados en los retenes y puntos de revisión. La medida busca enviar un mensaje contundente: más seguridad y cero tolerancia a la corrupción.
Como parte de esta estrategia, también se instalaron bases permanentes de Asuntos Internos en las oficinas de Tránsito, a fin de que los ciudadanos puedan denunciar de inmediato cualquier abuso de autoridad.
Las autoridades municipales aseguran que estas acciones refuerzan la confianza en los cuerpos policiacos, garantizan que los operativos se realicen de manera legal y transparente, y evitan que la corrupción tenga espacio en la corporación.
Con este nuevo esquema, Blindaje Cancún avanza en su objetivo de frenar delitos de alto impacto y recuperar la confianza ciudadana en los policías, quienes ahora son vigilados desde dentro y de frente a la sociedad.