Unos 15 mil de pilotes “acribillan” las cuevas y cenotes de la región contaminando el acuífero. Por ello se ha dado seguimiento toda vez que hoy, siguen corroyéndose, contaminando el agua que tomamos y terminando en los arrecifes de coral.

Así resumió Roberto Rojo, del proyecto científico Cenotes Urbanos, la situación que atraviesan estos ecosistemas de la región y que este fin de semana llevó a la autoridad judicial a una suspensión definitiva de los trabajos del Tren Maya en su tramo 5, que va de Cancún a Playa del Carmen.
El biólogo aseguró que está contaminación la vamos a sufrir por décadas, porque esos pilotes ya no se podrán quitar.

El Tribunal Colegiado ordenó está suspensión definitiva por incumplimiento de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), la falta de estudios de suelo, el riesgo de colapso por suelo kárstico y la contaminación de agua subterránea.
Roberto Rojo insistió en que el proyecto puede ocasionar un desastre ecológico, ambiental y probablemente humano.
Dijo que los espeleobuzos de Cenotes Urbanos detectaron unas nubes verdes al ingresar a estos cenotes donde se encuentra los pilotes.
Para finalizar, lamentó que la falta de estos estudios ambientales esté matando a un lugar con características paradisiacas.




