- Uno de los principales puntos de preocupación fue la instalación de 21 pilotes de concreto para sostener la estructura que se extendería hacia la laguna, lo que implicaría una intervención directa en el cuerpo de agua y podría modificar su dinámica hidrológica
Rafael Pascual
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) negó la autorización de impacto ambiental al proyecto “Laguna Prime”, un restaurante que pretendía construirse sobre la Laguna Nichupté, en el kilómetro 14+387 del bulevar Kukulcán, en la zona hotelera de Cancún.

La resolución de la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA), correspondiente al expediente 23QR2024U0051, determinó que las obras planteadas podrían generar afectaciones al ecosistema lagunar, particularmente en zonas con presencia de manglar, además de intervenir directamente el cuerpo de agua.
El proyecto, promovido por Capital de Restaurantes, contemplaba un restaurante tipo steak house de tres niveles —sótano, planta baja y primer nivel—, con una superficie construida de 2 mil 168.34 metros cuadrados y una altura máxima de 12.4 metros.

Uno de los principales puntos de preocupación fue la instalación de 21 pilotes de concreto para sostener la estructura que se extendería hacia la laguna, lo que implicaría una intervención directa en el cuerpo de agua y podría modificar su dinámica hidrológica.
La autoridad ambiental también identificó en el área vegetación de manglar, entre ella mangle rojo (Rhizophora mangle) y mangle botoncillo (Conocarpus erectus), ecosistemas relevantes para la biodiversidad, la protección costera y el funcionamiento hidrológico de la Laguna Nichupté.
De acuerdo con el análisis realizado mediante el Sistema de Información Geográfica para la Evaluación del Impacto Ambiental (Sigeia), el proyecto implicaba además un cambio de uso de suelo en terrenos forestales y posibles modificaciones a las condiciones naturales del sitio.
Otro elemento considerado fue que las obras no se limitarían estrictamente a la superficie concesionada de 412.609 metros cuadrados de Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat), sustentada en el resolutivo DGZF1053/18 de 2018 y su modificación de 2020, sino que avanzarían hacia el interior de la laguna.
En el predio también permanecen columnas metálicas de una obra anterior inconclusa, infraestructura que formaba parte de las condiciones existentes, pero que no eximía al nuevo proyecto de acreditar su viabilidad ambiental.
Con base en estos elementos y bajo los principios precautorio e in dubio pro natura, la DGIRA concluyó que no existían condiciones suficientes para autorizar el proyecto en los términos planteados y, con fundamento en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, negó la autorización de impacto ambiental y dio por concluido el procedimiento.
