- Señela que los recursos recaudados por el DNR deben orientarse a la promoción turística internacional, el fortalecimiento de la imagen de México y la atención de crisis que puedan influir en la decisión de viajar
Rafael Pascual
El incremento al Derecho de No Residente (DNR) puede reducir la competitividad turística de México y afectar el empleo, la inversión y los ingresos de miles de familias en Quintana Roo, advirtió Alejandro Arvizu, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) del Caribe.

El dirigente empresarial señaló que el turismo no beneficia únicamente a los hoteles, sino que sostiene una amplia cadena productiva integrada por restaurantes, transportistas, operadores turísticos, comercios, prestadores de servicios y proveedores locales.
Advirtió que una menor llegada de visitantes repercute en las ventas de las empresas, dificulta mantener las operaciones y puede frenar nuevas contrataciones e inversiones.

Arvizu destacó que las microempresas representan el 92.9% de las empresas turísticas y concentran el 48% del personal ocupado en el universo censal, por lo que consideró fundamental evaluar las consecuencias del aumento fiscal sobre los pequeños negocios y sus trabajadores.
También alertó que una recuperación turística débil limita las oportunidades laborales para jóvenes y mujeres, además de reducir las posibilidades de crecimiento de miles de emprendedores.
Respecto al destino de los recursos recaudados por el DNR, sostuvo que una parte sustancial debe orientarse a la promoción turística internacional, el fortalecimiento de la imagen de México y la atención de crisis reputacionales que puedan influir en la decisión de viajar.
El presidente del CCE del Caribe enfatizó que la promoción turística es una herramienta para atraer visitantes, sostener la demanda y proteger el empleo, por lo que no debe considerarse un gasto prescindible.
Ante este panorama, hizo un llamado a las autoridades hacendarias, turísticas y legislativas para que evalúen técnicamente el impacto integral del incremento, escuchen al sector productivo y establezcan mecanismos transparentes y medibles para el uso de los recursos.
Finalmente, reiteró la disposición del organismo empresarial para participar en una mesa de trabajo que permita construir alternativas responsables, sin desconocer las necesidades de financiamiento del país, pero evitando que las decisiones fiscales debiliten la competitividad turística y comprometan el desarrollo económico de Quintana Roo.
