- Aseguró que su gestión mantendrá el diálogo con los tres órdenes de gobierno, pero con independencia para señalar problemas y defender los intereses empresariales
Rafael Pascual
Certeza jurídica para invertir, mejores condiciones para las empresas y soluciones a los rezagos de infraestructura y servicios públicos forman parte de los desafíos que enfrentará Alejandro Adrián Arvizu Contreras al asumir formalmente la presidencia del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) del Caribe.

Ante autoridades estatales y representantes del sector privado, el dirigente empresarial delineó una agenda de cinco prioridades para su gestión, con el compromiso de fortalecer la representación del empresariado y convertir las demandas del sector en propuestas concretas para el desarrollo de Quintana Roo.
Arvizu advirtió que el crecimiento económico y el reconocimiento internacional del destino turístico no son suficientes si no se traducen en mejores empleos, oportunidades para las pequeñas y medianas empresas y una mayor calidad de vida para la población.
Entre sus principales planteamientos destacó la necesidad de generar confianza para la inversión mediante reglas claras, instituciones sólidas y trámites eficientes, además de participar en la discusión de las políticas fiscales y regulatorias que afectan la competitividad estatal.
En materia turística, sostuvo que mantener el liderazgo de Quintana Roo exige atender problemas de seguridad, conectividad, infraestructura y sargazo, sin descuidar la protección de los recursos naturales que sostienen la actividad económica.
También señaló como prioridades la movilidad, el transporte, el abastecimiento de agua, la energía y el ordenamiento urbano, servicios que consideró indispensables para acompañar el crecimiento de los destinos.
El nuevo presidente del CCE del Caribe se comprometió a impulsar una agenda que atienda las dificultades de las pequeñas y medianas empresas para acceder a financiamiento, incorporar tecnología y generar empleos formales.
Aseguró que su gestión mantendrá el diálogo con los tres órdenes de gobierno, pero con independencia para señalar problemas y defender los intereses empresariales.
“Nuestro compromiso es que, al terminar esta gestión, podamos decir que lo hicimos más influyente, más propositivo y más útil para Quintana Roo”, expresó al convocar a los integrantes del Consejo a trabajar con objetivos compartidos y resultados medibles.
