- “No entendemos cómo por una deshidratación ahora nos dicen que debemos amputarle la mano”, expresaron sus padres
Rafael Pascual
La desesperación de unos padres se convirtió en indignación cuando descubrieron que su pequeña hija de apenas cuatro meses enfrentará la amputación de su mano derecha, tras lo que denuncian como negligencias médicas en el Hospital General Dr. Jesús Kumate.
Según relataron los familiares, la menor ingresó el pasado miércoles 20 de agosto con síntomas aparentemente simples: diarrea, fiebre y vómitos. Sin embargo, lo que debería haber sido un tratamiento básico de hidratación se transformó en un calvario. La bebé fue internada y sometida a procedimientos extremos, incluyendo la colocación de un tubo traqueal y una sonda nasal, y fue sedada “como si estuviera en estado vegetativo”, según denuncian sus padres.
Durante su estancia, la pequeña presentó hematomas, laceraciones en brazos y pies, e incluso quemaduras de tercer grado. “No entendemos cómo por una deshidratación ahora nos dicen que debemos amputarle la mano”, expresaron con frustración y dolor.
El 27 de agosto, el hospital retiró la sedación y los aparatos de soporte, dejando a la niña consciente. A pesar de ello, la aplicación de medicamentos y estudios por vía intravenosa continuó, provocando que sus lesiones se agravaran hasta volverse irreversibles.
Hoy, los médicos confirmaron lo que para la familia es una noticia devastadora: la menor perderá su mano derecha. “Ya está en cirugía porque no pudieron salvar su manita, y pues se la van a amputar”, relataron los padres entre lágrimas.
Ante esta situación, exigen la intervención inmediata de las autoridades estatales y federales. Aseguran contar con fotografías y evidencias que respaldan su denuncia y esperan justicia para su hija, cuya corta vida se ha visto marcada por el dolor y la tragedia.