Rafael Pascual
La economía de Quintana Roo cerró 2025 prácticamente detenida, no por factores financieros, sino por la falta de certidumbre institucional y el deterioro en materia de seguridad, advirtió Jovita Portillo Navarro, presidenta de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en el estado.
La dirigente empresarial señaló que la inseguridad, la extorsión y la incertidumbre jurídica están encareciendo la operación de las empresas y frenando nuevas inversiones, particularmente en un estado donde miles de negocios dependen del turismo, los servicios y el comercio.
Portillo subrayó que esta situación impacta de manera directa a las micro y pequeñas empresas, que son las principales generadoras de empleo local y hoy enfrentan un entorno cada vez más adverso para subsistir y crecer.
Reconoció como un avance que el salario mínimo haya alcanzado la línea de bienestar familiar; sin embargo, advirtió que este logro no será sostenible sin mayor productividad, formalidad y fortalecimiento de las empresas. “El siguiente paso debe ser capacitar, impulsar la formalidad y respaldar a quienes generan empleo”, sostuvo.
En cuanto al Presupuesto 2026, la presidenta de Coparmex Quintana Roo criticó que mantenga una lógica asistencialista y deje debilitadas áreas estratégicas como seguridad, salud y educación, pilares fundamentales para el desarrollo económico y la atracción de inversiones.
“El mensaje es claro: sin seguridad no hay inversión; sin inversión no hay empleo; y sin empleo no hay bienestar”, enfatizó, al advertir que la extorsión continúa en aumento y está asfixiando a las MIPYMES del estado.
Finalmente, Portillo hizo un llamado firme a las autoridades para reconstruir la confianza mediante reglas claras, respeto al Estado de derecho y una estrategia de seguridad efectiva. “Quienes invertimos y generamos empleo queremos seguir apostando por Quintana Roo, pero necesitamos condiciones reales para hacerlo”, concluyó.







