- Pese a los anuncios oficiales sobre inversiones en infraestructura hospitalaria, la atención al cáncer infantil continúa rezagada, por lo que gran parte de las necesidades básicas de los pacientes siguen siendo cubiertas por organizaciones de la sociedad civil, como AMANC
Rafael Pascual
La atención al cáncer infantil en Quintana Roo continúa marcada por la escasez de medicamentos oncológicos y múltiples deficiencias en los servicios de salud pública, una situación que obliga a las asociaciones civiles a asumir responsabilidades que deberían corresponder al Estado.

Así lo advirtió Paulina Castillo, fundadora y presidenta de la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC) Quintana Roo, quien señaló que gran parte de las necesidades básicas de los pacientes siguen siendo cubiertas por organizaciones de la sociedad civil ante las limitaciones persistentes del sistema público de salud.
La dirigente explicó que, además del desabasto recurrente de fármacos, numerosos estudios médicos indispensables para el diagnóstico y seguimiento de los menores no están siendo cubiertos por las instituciones, lo que genera gastos elevados para las familias, muchas de las cuales no cuentan con los recursos para enfrentarlos. Ante este escenario, AMANC ha tenido que destinar una parte considerable de sus fondos para la compra de medicamentos de alto costo, la realización de estudios especializados y el traslado de pacientes.

Castillo subrayó que, pese a los anuncios oficiales sobre inversiones en infraestructura hospitalaria, la atención al cáncer infantil continúa rezagada, sin áreas especializadas suficientes, con personal limitado y problemas de mantenimiento. Recordó que el cáncer es la segunda causa de muerte infantil en México, lo que —dijo— hace urgente fortalecer de manera integral la atención a este sector de la población.



