Rafael Pascual
Un hombre identificado como Luis Antonio “N”, de 25 años de edad y presuntamente en condición de calle, fue detenido como probable responsable del incendio registrado la madrugada de este viernes en el bar-restaurante La Palapita, sucursal Kabah, en la ciudad de Cancún.

De acuerdo con información oficial, la detención fue realizada por elementos de la Secretaría Municipal de Seguridad Ciudadana y Tránsito (SMSCyT), quienes inicialmente aseguraron al sujeto por los delitos de desobediencia y resistencia de particulares, luego de que fuera sorprendido alterando el orden público en la avenida Kabah, a la altura de la Supermanzana 248.
Según el reporte policial, al ser intervenido por los agentes, el individuo reaccionó de forma agresiva, profiriendo insultos e intentando agredir físicamente a los elementos, motivo por el cual fue asegurado y puesto a disposición de la Fiscalía General del Estado (FGE), donde también se investiga su posible relación con el incendio del establecimiento.

Por su parte, Erick Mafassanti, propietario de La Palapita, informó a través de un comunicado en redes sociales que los daños fueron menores gracias a la rápida intervención del equipo de monitoreo de las cámaras de seguridad del negocio, quienes detectaron el siniestro y activaron de inmediato los protocolos de emergencia. Añadió que mediante el seguimiento de las cámaras, se logró identificar al presunto responsable y tras ubicarlo, se dio parte a las autoridades para que fuera detenido.

Tras las inspecciones realizadas por Protección Civil y el Cuerpo de Bomberos, se determinó que la afectación se limitó al techo de paja, por lo que el restaurante pudo reabrir sus puertas este mismo viernes a las 15:00 horas.
Durante un recorrido realizado alrededor de las 14:20 horas, se constató que personal del establecimiento continuaba con las labores de limpieza y retiro del material quemado, sustituyéndolo por lonas provisionales para permitir la operación del negocio.
En tanto, peritos y agentes de la Policía Ministerial de la FGE mantenían diligencias en el lugar, incluyendo inspecciones y entrevistas a empleados, como parte de la carpeta de investigación que permanece abierta.
Aunque hay un detenido, las autoridades buscan esclarecer si existió la participación de terceros, ya sea como autores intelectuales o financiadores del ataque, luego de que trascendiera que el negocio habría recibido amenazas previas atribuidas a presuntos integrantes de un grupo delictivo.




