- El consejo directivo de AMPI subrayó que solo mediante una participación amplia será posible consolidar un instrumento de planeación que otorgue certeza jurídica y permita un crecimiento ordenado y equilibrado del municipio
Rafael Pascual
El futuro urbano de Benito Juárez no puede definirse desde una sola trinchera. Así lo planteó la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), sección Cancún, al advertir que la elaboración del nuevo Programa de Desarrollo Urbano (PDU) del municipio debe construirse a partir de un proceso abierto, plural y participativo, que incorpore las visiones de todos los sectores sociales y no únicamente la del gremio inmobiliario.

El consejo directivo de AMPI subrayó que solo mediante una participación amplia será posible consolidar un instrumento de planeación que otorgue certeza jurídica y permita un crecimiento ordenado y equilibrado del municipio, en un contexto de alta presión urbana y acelerado desarrollo económico.
En este sentido, la asociación reconoció la disposición del gobierno municipal para impulsar un diálogo incluyente a través de mesas de trabajo, en las que han participado ciudadanos, especialistas en desarrollo urbano, representantes del sector empresarial y diversos actores vinculados a la dinámica territorial de la ciudad.
De acuerdo con AMPI, estos encuentros buscan recopilar información técnica, diagnósticos y propuestas que permitan alcanzar consensos y construir un PDU funcional, equitativo y alineado con las necesidades reales de la población.
Desde la óptica del sector inmobiliario, uno de los principales ejes que debe atender el nuevo programa es el respeto a la vocación natural y planificada de cada zona del municipio. La asociación enfatizó que las áreas con uso industrial, habitacional o comercial deben mantener su destino original, a fin de evitar cambios desordenados que deriven en conflictos urbanos, deterioro de la calidad de vida y sobrecarga de los servicios públicos.
Asimismo, AMPI señaló que problemáticas como el uso intensivo del suelo en determinadas zonas, particularmente en el sur del municipio —donde existe una marcada vocación turística y hotelera—, deben analizarse de manera integral dentro del propio PDU. Indicaron que este tema ha sido objeto de debate durante varios años y requiere una evaluación técnica profunda que considere tanto el impacto ambiental como la capacidad de la infraestructura y los servicios existentes.
Finalmente, la asociación destacó que el nuevo Programa de Desarrollo Urbano debe ir acompañado de una estrategia clara de inversión pública, especialmente en infraestructura vial y movilidad. Subrayaron que el ordenamiento territorial no puede concebirse de forma aislada, sino como un proceso estrechamente vinculado al desarrollo de calles, avenidas, transporte y servicios básicos, con el objetivo de garantizar un crecimiento armónico, equitativo y sostenible en las zonas comerciales y habitacionales de Benito Juárez.




