- El derrame de petróleo ha afectado más de 630 kilómetros de litoral, desde Tabasco hasta Tamaulipas, y se espera que el chapopote llegue a playas de Matamoros, Brownsville y la Isla del Padre
A pesar de ser minimizadas por la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle; las toneladas de chapopote hoy aparecen en las costas del Golfo de México y hasta en playas de Texas, el derrame de crudo ha escalado a una crisis ambiental de alcance internacional, marcada por la dispersión del hidrocarburo y la incertidumbre sobre su contención
La situación en el Golfo de México es realmente crítica. El derrame de petróleo ha afectado más de 630 kilómetros de litoral, desde Tabasco hasta Tamaulipas, y se espera que el chapopote llegue a playas de Matamoros, Brownsville y la Isla del Padre en unas semanas.
Y es que no se trata de un problema menor porque el derrame ha llegado al sur de Tamaulipas y amenaza con extenderse hacia el norte de Texas y Florida, y se han recolectado más de 800 toneladas de crudo en las playas afectadas.
El gobierno federal ha desplegado un operativo interinstitucional para contener y limpiar el derrame que podría tener un impacto ambiental devastador en la región, afectando la vida marina y las comunidades costeras.
Si el crudo entra en la “loop current”, una poderosa corriente que cruza el Golfo, podría ser arrastrado hacia Texas, Florida y el Atlántico.





