Dos ex funcionarios del gobierno de Sinaloa y antiguos colaboradores del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya decidieron entregarse a autoridades de Estados Unidos, luego de ser incluidos en una acusación federal por presuntos nexos con el narcotráfico.
Se trata del general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, ex secretario de Seguridad Pública estatal, y de Enrique Díaz Vega, ex secretario de Administración y Finanzas, ambos señalados dentro del grupo de 10 personas acusadas por autoridades estadounidenses.
De acuerdo con información oficial, Mérida Sánchez cruzó el pasado 11 de mayo por la garita de Nogales, Sonora, hacia Arizona, donde quedó bajo custodia de los U.S. Marshals. Posteriormente fue trasladado a Nueva York para comparecer ante una corte federal de Manhattan.
El ex mando policiaco enfrenta cargos por conspiración para importar drogas, posesión de armamento y presuntos sobornos mensuales de hasta 100 mil dólares atribuidos a Iván Archivaldo Guzmán Salazar, identificado como líder de la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa.
Durante su primera audiencia, que duró apenas unos minutos, Mérida Sánchez se declaró no culpable de los delitos que se le imputan. Permanecerá detenido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn y volverá a comparecer ante la corte el próximo 1 de junio.
Por otro lado, medios sinaloenses reportaron que Enrique Díaz Vega se encontraba en Irlanda cuando decidió entregarse a autoridades estadounidenses, presuntamente después de negociar con abogados un posible acuerdo judicial.
El caso incrementa la presión política y judicial sobre el entorno cercano de Rubén Rocha Moya, mientras continúan avanzando las investigaciones abiertas en Estados Unidos contra presuntas redes de protección vinculadas al crimen organizado.
El Independiente MX / Redacción
