La presidenta Claudia Sheinbaum presentó este domingo 7 de junio en Zumpango, Estado de México, el Olinia 1, el primer vehículo utilitario 100 por ciento eléctrico diseñado y desarrollado en el país. Este proyecto busca transformar y democratizar la movilidad sustentable urbana al ofrecer una alternativa de transporte segura, ecológica y con un costo de operación estimado inferior al de una motocicleta.
El desarrollo tecnológico de este auto eléctrico mexicano estuvo a cargo de investigadores de instituciones públicas de alto prestigio, entre las que destacan el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y el Tecnológico Nacional de México. Las autoridades detallaron que el automóvil alcanzará una velocidad máxima de 50 kilómetros por hora y estará equipado con un motor cuya vida útil se calcula en ocho años. Además, el coche ofrecerá una gran practicidad para los usuarios, ya que su batería podrá recargarse en cualquier enchufe convencional de una casa o un comercio.
El responsable del proyecto, Roberto Capuano, especificó que el diseño es enteramente nacional y que los esfuerzos están encaminados a consolidar a Olinia como una marca nacional emblemática. Aunque en una primera etapa se requerirá la importación de algunos componentes debido a las limitaciones actuales de la industria local, el plan a mediano plazo contempla establecer cadenas de producción sólidas dentro de la República Mexicana.
El ensamblaje y armado del vehículo eléctrico se concentrará en el estado de Puebla, entidad que albergará la sede oficial del proyecto y que se encuentra lista para iniciar la fase de producción masiva hacia el año 2027. La planeación industrial aprovecha que México se ubica actualmente entre los siete principales fabricantes automotrices a nivel mundial, lo que garantiza la mano de obra calificada y la infraestructura necesaria para este lanzamiento.
El nuevo Olinia ingresará al mercado con un precio sumamente competitivo que oscilará entre los 90 mil y 150 mil pesos. De acuerdo con los creadores del automóvil, este rango de costo accesible tiene como meta principal permitir que millones de familias mexicanas de diversos sectores económicos puedan migrar hacia tecnologías limpias sin comprometer sus ingresos.
