Después del ‘no’ de BMW, Hidalgo se enfoca en los autos eléctricos chinos

por Redaccion
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Luego de que BMW decidió invertir en San Luis Potosí, la entidad captó una inversión de 4,000 mdp para ensamblar modelos de Jac, tanto a gasolina como de baterías.

politica.expansion.mx/Ivet Rodríguez     @Ivet2R

El mensaje es claro: “Les hago un llamado a las empresas automotrices que quieran venir a Hidalgo a invertir en líneas de producción de eléctricos: aquí estamos con los brazos abiertos, podemos ofrecer un paquete de facilidades. Pero ya no para los automóviles a gasolina”, dijo Omar Fayad, gobernador de la entidad, durante la celebración de los 15 años de la planta de Giant Motors Latinoamérica. Un complejo, que hace 30 años se dedicaba a la fabricación de camiones Dina, y que luego fue adquirido por la familia Massri, que le ha dado un giro hacia la electromovilidad.

En esta planta Giant Motors ya ensamblan seis vehículos eléctricos, además de dos comerciales, de la marca china Jac. El último de ellos, un city car de cuatro puertas de 425,000 pesos –hay una versión diseñada para entregas de última milla que es incluso más barata–, fue presentado como el modelo eléctrico con el precio más bajo que se puede encontrar en el mercado mexicano. “Es incluso más accesible que muchos híbridos que han llegado”, dijo Isidoro Massri, director de la marca Jac en México.

En 2020, Jac anunció que en el siguiente año lanzaría una familia de cinco vehículos eléctricos. La meta era ambiciosa, pues entonces ninguna marca en el mercado había lanzado tantos autos de baterías en un periodo tan corto. “Pero después de estar una semana con los distribuidores probando y analizando los pros y contras de traer modelos eléctricos a México hubo un rotundo ‘sí, hagámoslo’”, recordó Massri.

Giant Motors ha invertido alrededor de 4,000 millones de pesos –según datos de la Secretaría de Desarrollo estatal– en habilitar la planta para ensamblar 19 modelos de Jac, entre SUV, sedanes, pickups y vehículos comerciales. Varios de ellos, se ensamblan tanto en una configuración a gasolina, como eléctrica.

“Esto ha puesto a Hidalgo nuevamente en el mapa de la industria automotriz, pero de la última generación”, dijo Fayad.

La administración actual ha dejado de lado, al menos por el momento, su intención de atraer inversiones automotrices de autos de gasolina. El último intento ocurrió en 2016, cuando Hidalgo compitió junto con San Luis Potosí, por la planta de BMW. Pero el fabricante alemán finalmente se decidió por el estado del Bajío.

“No nos cerramos a la industria automotriz, pero ahora nosotros queremos ser el clúster más importante de producción de vehículos eléctricos”, dijo Fayad. “Ya no necesitamos más automóviles de gasolina. Sabemos que la transición va a tomar tiempo, pero debemos meternos en la cabeza que esto ya no es el futuro, sino el presente”, añadió.

Sergio Vargas, secretario de Desarrollo Económico, dijo en entrevista que la administración estatal ha estado en contacto con armadoras chinas que han mostrado interés en instalar plantas en México con un enfoque en el mercado interno, pero también en la exportación hacia Estados Unidos y Latinoamérica. “México también está tocando otras puertas en el mundo. China tiene un gran interés en México y, particularmente, en Hidalgo. La tecnología china es la más avanzada en autos eléctricos, estamos en pláticas con algunas armadoras. Pronto tendremos noticias”, dijo Vargas.

La apuesta hacia los autos eléctricos de Jac

Hidalgo está intentando dar un giro al perfil de inversiones que históricamente se han instalado en la región, como la minera, cementera y de refinación de combustibles, todas con un alto impacto ambiental.

En 2019, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) declaró emergencia ambiental en Tula, debido a que la contaminación del aire y el agua ha provocados por la refinería de Petróleos Mexicanos (Pemex), cuatro cementeras, tres caleras y la presa Endhó, que recibe las aguas residuales de la Ciudad de México y se encuentra con altos niveles de mercurio, arsénico, plomo y bario.

Vargas dice que la administración estatal se ha enfocado en atraer empresas de sectores que Fayad ha denominado como estratégicos: energía sustentable, agroindustria de alta tecnología, farmacéutico y autos eléctricos. El 70% de los 64,000 mdp de inversiones captadas en los últimos cinco años provienen de empresas de estos cincos sectores, según datos de la dependencia.

Entre enero y octubre, Giant Motors ha vendido 6,000 vehículos de Jac, de los cuales 2% (unas 132 unidades) han sido eléctricas.

Jac, la apuesta automotriz de las familias Slim y Massri, crece en México

“Jac es la marca que más vehículos eléctricos vende en México. Tenemos 60% del mercado”, dijo Massri. “Queremos democratizar la tecnología y tenemos que ponerla al alcance de más personas”, añadió. Además del último lanzamiento, el city car E10X de 425,000 pesos, Jac ofrece otros SUV, cuyos precios van de los 550,000 a los 769,000 pesos.

“Hay que irnos lejos, hay que pensar en grande. La electrificación debe de ser el presente y el futuro de México”, dijo Fayad.

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