CJNG, el grupo criminal que marcó el sexenio de López Obrador

por Redaccion
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  • La ola de violencia en México proviene de una acción unilateral por parte del Cártel Jalisco Nueva Generación para establecer episodios de ingobernabilidad en sede claves del tráfico de drogas

Diario El Independiente/Armando Hernández

Durante la racha de violencia que se vivió en los últimos días en México, 341 personas fueron asesinadas de manera dolosa en todo el territorio nacional, de acuerdo con las cifras publicadas por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), un promedio de 68 personas asesinadas por día, entre el miércoles 10 de agosto y el domingo 14 de agosto, es decir una estadística promedio a la tendencia de los últimos meses, pero a diferencia de los números, el impacto mediático fue mayor.

Para entenderlo, Josué Ángel González Torres, director de Análisis Político y Seguridad, Consultoría SIE, explicó a El Independiente que, tal vez sea una semana atípica en los últimos años, pero “estamos viviendo una nueva normalidad en temas de violencia”

“En los últimos años han existido momentos similares a los de los últimos días, como cuando el Cártel Jalisco Nueva Generación en 2015 derribó un helicóptero Cougar de la Fuerza Aérea Mexicana”, mencionó.

En aquel momento, el gobierno de Felipe Calderón llevaba a cabo un operativo de seguridad en el estado de Jalisco, luego de ataques del crimen organizado, que provocaron bloqueos de carreteras y quema de comercios y vehículos en 25 municipios del estado, que habían dejado 17 fallecidos. En el helicóptero viajaban 18 elementos, 16 elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y dos de la Policía Federal, estos últimos quienes participaban en el primer día de labores de la llamada “Operación Jalisco”. “Y desde luego la captura fallida de Ovidio Guzmán”, menciona, sobre aquel 17 de octubre de 2019, cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó liberar al hijo del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien había sido detenido por elementos de la Sedena en Culiacán, Sinaloa.

Es decir, los episodios de violencia no son nuevos, aunque el especialista refiere que ahora son bajo un interés de sembrar terror, sin víctimas o con el menor número de víctimas civiles, a diferencia de sucesos del 2008 (el 15 de septiembre), cuando la población civil en Morelia fue atacada con una granada durante la ceremonia de Grito de Independencia o el caso del Casino Royale, en Nuevo León, en 2011, cuando los Zetas incendiaron y asesinaron a muchos inocentes.

“Ver 200 muertos en un fin de semana para el caso mexicano no es algo nuevo, es cada vez más común. Los eventos que sucedieron en Baja California, en Jalisco y Guanajuato fueron principalmente liderados por el Cártel Jalisco Nueva Generación. Mientras en Chihuahua, en Ciudad Juárez, estaba más involucrada La Línea”, refiriéndose a la agrupación criminal que surgió como un brazo armado del Cártel de Juárez.

“Entonces, tenemos una nueva normalidad en términos de violencia, que es resultado de alguna manera de la pasividad del Estado mexicano y de la estrategia absolutamente obtusa que se estableció desde finales de 2018”, insiste.

AMLO, LA CARA OPUESTA A CALDERÓN… QUE TAMBIÉN FRACASÓ

Para Josué Ángel González Torres, el actual gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador sí representa una especie de antítesis a la “Guerra contra el narco” que estableció Felipe Calderón, pero con resultados adversos.

“Con Calderón sucedían dos cosas: la acción del Estado versus el crimen organizado o el crimen organizado contra el crimen organizado. Por ejemplo, Policía Federal o Sedena versus los Zetas o Los Zetas vs el Cártel de Sinaloa”

“Los eventos que han sucedido últimamente parecen más bien una respuesta unilateral donde no está el estado de por medio, donde no hay grupos criminales de rivales envueltos, sino que es una acción unilateral, principalmente del Cártel Jalisco Nueva Generación”, explica.

En este sentido, describe que no es una reacción violenta de los grupos criminales, pues “no matan a personas, van a establecimientos mercantiles, bloquean vías de comunicación. Como sucedió en Baja California, en Tecate, Tijuana, Ensenada, Mexicali, donde prácticamente no hubo víctimas civiles, fueron hechos de violencia que estuvieron relacionados con unidades de transporte y con algunos establecimientos mercantiles entre otros”.

“Tiene como finalidad infundir terror por parte, como una acción unilateral por parte de los grupos criminales, pero también establecer episodios de ingobernabilidad absoluta dentro de ciudades relevantes (para el tráfico de drogas principalmente)”, detalló.

En otras palabras, ya no es el estado contra el crimen organizado, ni grupos rivales del crimen organizado peleándose, “Son acciones unilaterales por parte de determinado grupo que tienen como finalidad infundir terror, mostrar músculo, crear condiciones de ingobernabilidad ante la pasividad absoluta del Estado mexicano y la incapacidad de las autoridades locales”.

Como si fuera un escaparate de la ley del más fuerte, el analista insiste que el objetivo es enviar mensajes a los grupos criminales contrarios de un control absoluto del territorio y señalar que se tiene la suficiente potencia y fuerza para enfrentar al Estado mexicano y que están en su máximo esplendor.

“Si desde diciembre de 2018 que no combates a los grupos criminales de manera frontal, esto significa que han tenido cuando tres o cuatro años donde se han podido armar, donde han podido crecer logísticamente, mejorar cualitativamente cualquier tipo de actividad, con negocios boyantes, y a diferencia de los grupos criminales, en cualquier otra parte del mundo que buscan esconderse y actuar en las tinieblas, en México es todo lo contrario. Entonces es un mensaje a la población, al Estado, a los otros grupos criminales”, insiste.

CÁRTEL JALISCO, UN GRUPO DE ESTRUCTURA HORIZONTAL

Señalada como una estructura criminal relativamente nueva, fundada en 2011 (Según la DEA), el CJNG ha crecido rápidamente en tamaño y fuerza desde sus inicios, de acuerdo con un informe del Departamento de Justicia de EU, estima que ejerce influencia en 23 de 31 (75 por ciento) de los estados mexicanos, incluidos los corredores clave de producción y transporte de drogas.

Entre sus claves, de acuerdo al director de Análisis Político y Seguridad, es una organización que se estructura por medio de redes, de forma más horizontal “donde sostiene su capacidad de despliegue, de movilidad, de presencia territorial, de producción de drogas, de reintroducir todo en el esquema económico, con decenas empresas fachadas, con más de 40 giros empresariales”.

“Tiene presencia prácticamente en todo el país, salvo en los estados que son enclaves del Cártel de Sinaloa, básicamente el triángulo dorado, pero tiene presencia en más de 20 países, que va desde Canadá, obviamente. Estados Unidos, Centroamérica, Sudamérica, por medio de su presencia de drogas como metanfetaminas en Europa, en África, en Oceanía, en Asia”, continúa.

A diferencia del cártel de Sinaloa, con varias décadas de existencia, el CJNG en una década ha logrado tener este crecimiento vertiginoso y “ha tenido la capacidad de desarrollar una estrategia colaborativa con diferentes grupos criminales locales en todo el país”.

“Hay enfoques teóricos que señalan que ha tenido una estrategia de adoptar células huérfanas. No donde hay un liderazgo. Entonces hay una simbiosis en la que el CJNG les da a esos grupos locales cierta identidad, mientras que estos grupos locales yen teniendo acceso a nuevos mercados, a conocimiento y en lugares donde difícilmente podría acceder si no fuera por medio de ellos”, describe.

Es decir, es una empresa en términos que tiene una gran cantidad de actividades lucrativas que no solamente son las drogas, sino también tráfico de armas, trata de personas, tráfico de personas, robo de hidrocarburos.

“Entonces es una maquinaria muy bien organizada, muy bien aceitada con, con líderes importantes que, si “El Mencho” fallece o es capturado, no va a pasar gran cosa. Es decir, seguirá funcionando. Sin duda es icónico, pero no es necesario para el funcionamiento de toda la maquinaria criminal”, sentencia.

VIOLENCIA EXTREMA, LA HERENCIA DE LOS ZETAS AL CJNG

A decir del especialista, existen hechos icónicos dentro de la historia del narcotráfico, de violencia. Pero eran hechos muy puntuales. Como la muerte del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo (1993), obviamente el asesinato de Enrique Camarena (1985), “pero eran dentro del mundo del crimen organizado”.

“Lo que revolucionó verdaderamente el tema de la violencia en México, cualitativamente, es decir, no porque hubiera más homicidios, sino por la forma en la que se mataba, fueron los Zetas… fueron los primeros en introducir actos de extrema violencia en contra de población civil, en contra de otros grupos criminales y en contra del Estado mexicano”.

“Lo que ha hecho el Cártel Jalisco Nueva Generación es continuar un poco con esa violencia extrema que cualitativamente es diversa, la que a la que se vivía antes de Los Zetas, principalmente luego de la inclusión de grupos especiales, de militares tanto nacionales como internacionales, particularmente de los kaibiles (soldados de élite) de Guatemala”.

“Cualitativamente creo que seguimos teniendo estos episodios de violencia absolutamente extrema por parte de los grupos del crimen organizado. Y yo creo que actualmente el Cártel Jalisco, Nueva Generación es quien lleva la batuta en este aspecto”, concluye.

CJNG, EL CARTEL DEL SEXENIO

“Lo dije desde el inicio del sexenio, que el CJNG iba a ser el cártel del sexenio, como lo fue con (Vicente) Fox el cártel de Juárez, con (Carlos) Salinas el Cártel del Golfo y cártel de Sinaloa, con (Felipe) Calderón. El gran grupo criminal de este sexenio es el Cártel Jalisco Nueva Generación”, sentencia.

Sobre la violencia, Josué Ángel González asegura que el panorama no será muy distinto al actual, pues el gobierno no tiene la intención de un combate frontal contra estas organizaciones criminales, por tanto, no hay un elemento externo que pueda generar una reacción violenta.

“Para mí es más factible que haya un elemento interno del crimen organizado que sea el que revolucione, por ejemplo, la caída de “El Mencho” sería un hecho que podría crear fragmentaciones internas, embestidas de otros grupos criminales como el Cártel de Sinaloa, que es el único que tiene el poder ahorita de disputarle en diferentes partes del país a esta generación”.

“También se podría crear inestabilidad interna o digamos, liderazgos regionales que no estén de acuerdo la cabeza o lo vean muy disminuido en términos de liderazgo; esos son los elementos internos al crimen organizado que puedan tener como consecuencia que haya una ola más álgida de violencia; fuera de eso, yo lo veo en cierto equilibrio; es decir, expandiendo su presencia territorial, tratando de seguir expandiendo sus negocios y fortaleciendo la producción de fentanilo, sólo disputando violentamente al Estado mexicano cuando es necesario”, concluye.

ESTRATEGIA SOMBRÍA, PANORAMA SOMBRÍO

Calificando la actual administración como un “sexenio perdido”, Josué Ángel González adelantó que en términos de estrategia de seguridad se tendría que pensar en el siguiente presidente, quien tendrá la tarea de cómo establecer o poner estos dos modelos en balance, el de Felipe Calderón y el de Andrés Manuel López Obrador.

“Ya tuviste un modelo sumamente violento que no te funcionó, que fue el modelo de (Felipe) Calderón. Ya tuviste un modelo de absoluta pasividad del Estado mexicano, que es el actual de (Andrés Manuel) López Obrador; el punto es encontrar el balance y el equilibrio”

“Creo que no tiene por qué obsesionarte en capturar a los líderes de las organizaciones criminales, sino que tienes que hacer aprehensiones inteligentes que vayan minando las estructuras criminales; por ejemplo, ir deteniendo a los operadores financieros, logísticos, a los vendedores de armas, a los generadores de la violencia, que se vaya minando la estructura en lugar de quitar, más que descabezar, porque cuando cortas cabezas, hay 20 tipos que quieren tomar esa posición”.

Otros aspectos importantes que establece el especialista es el control en el flujo de insumos para la elaboración de drogas y quitándole los recursos al crimen organizado, “no solamente esto que hace la UIF, de congelar cuentas bancarias, sino que la Fiscalía General de la República recupere activos utilizados por el crimen organizado o para cometer delitos”. “Otra de las cosas que ha quedado muy clara en la experiencia italiana, (En el combate a la mafia); en el caso mexicano parece que es una tarea exclusiva del Ejecutivo federal y no de los tres órdenes de gobierno, ni de los tres poderes de la Unión. En Italia quedó claro que una de las acciones clave fue reformar todo el Código Penal italiano para establecer figuras que fueran adecuadas. Me refiero a figuras jurídicas o penales que fueren idóneas para combatir el crimen organizado. En el Estado mexicano el actual derecho penal es insuficiente. El plan contra la mafia en Italia no lo encabezó el presidente del Ejecutivo, sino el Poder Judicial, el cual en México brilla por su ausencia”, sentenció.

MERCADO DE DROGAS, EL ÚLTIMO ESLABÓN A TRABAJAR

De acuerdo al informe anual de la junta especializada en estupefacientes en la ONU, se registró un aumento del 28.5% de sobredosis fatales en Estados Unidos mientras que en Canadá crece el consumo de drogas cada vez más tóxicas. Por su parte, en América Latina, los traficantes abren nuevas rutas y redes.

Aunque Josué Ángel González afirma que Estados Unidos lleva más de una década con políticas públicas para combatir el consumo de drogas, no ha tenido los resultados adecuados para disminuir el uso de opioides en general y de fentanilo en particular, dejando desde 1999 hasta el año pasado, más de 1 millón de muertes por sobredosis de drogas, principalmente fentanilo, y en un año, por primera vez, hubo más de 100 mil muertos.

“Es decir el número de muertos es casi lo que sucede en México, no por en materia de homicidios, sino por el consumo de drogas. Por lo que (El combate el narcotráfico) va de la mano no solamente con participación de Estados Unidos, sino también el caso de Canadá, que curiosamente durante la pandemia hubo un incremento también su consumo”.

“El consumo está a todo lo que da en Estados Unidos y Canadá; por tanto, hay una gran necesidad de los grupos mexicanos por seguir padeciendo este tipo de droga”, convirtiéndose en un círculo perfecto entre oferta y demanda, que deja miles de muertos, violencia y ganancias millonarias a los grupos criminales. * Twitter: @soyharmando

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