Tijuana, el territorio clave para el tráfico de fentanilo

por Redaccion
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  • Las principales entradas de la sustancia están en el Pacífico: los puertos de Manzanillo, Lázaro Cárdenas, Mazatlán y Guaymas

Históricamente, Tijuana, en Baja California, ha sido una plaza de disputa entre los cárteles de la droga al ubicarse en la frontera con Estados Unidos y en el Pacífico, pero en los últimos años, ha cobrado más relevancia por los cambios en las dinámicas del entorno criminal, señaló en entrevista con 24 HORAS, José Andrés Sumano Rodríguez, miembro del Laboratorio de Estudios sobre la Violencia en las Fronteras, en el Colegio de la Frontera Norte.

“El auge del fentanilo se ha vuelto el principal negocio en materia de narcotráfico; es la droga más rentable para el crimen organizado”, declaró el especialista.

Añadió que los precursores químicos que se necesitan para su elaboración provienen de China, de ahí su nombre: china white.

PUERTOS Y CARRETERAS, EL MEDIO

Como pastillas, ampolletas, cajas,“clavos” o por kilogramo, el fentanilo se abre paso por territorio mexicano hasta llegar a la frontera sur de EU, donde Tijuana sirve como el punto de conexión con San Diego, California.

Para que el enervante llegue hasta este punto, la ruta más utilizada es la del Pacífico; cada cártel opera un puerto distinto según su dominio: Lázaro Cárdenas, en Michoacán, y Manzanillo, en Colima, el Cártel Jalisco Nueva Generación; Mazatlán, en Sinaloa, y Guaymas, en Sonora, el Cártel Sinaloa, añadió.

Según el experto, cada uno de éstos conecta con la carretera federal 15, que culmina en la frontera Sonora-Arizona, otro paso importante para el tráfico de estupefacientes.

“Gran parte del cruce de fentanilo es por la frontera de Tijuana a San Diego, es el epicentro del tráfico entre ambos países. De acuerdo con cifras de Estados Unidos, 60% del fentanilo que decomisan es ahí y luego hay otro 20% en la frontera de Sonora con Arizona”, abundó.

Asimismo, su distribución puede seguir vía terrestre hacia San Luis Río Colorado, Nogales, Mexicali e incluso Zacatecas, donde la ruta del Pacífico conecta con el este del país.

Por otro lado, Sinaloa es donde más laboratorios clandestinos se han destruido, apuntó Sumano Rodríguez, pues su fabricación no está sujeta a ciclos agrícolas y tampoco requiere de grandes fábricas.

Añadió que para la disminución de su distribución, la estrategia es complicada y se necesita reducir –en primer lugar– la demanda que proviene principalmente de Estados Unidos.

“Los decomisos han crecido por la presencia del producto, no por una gran estrategia nacional”, finalizó.      24 HORAS/Nadia Rosales

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