La presidenta señaló que la dependencia digital responde al diseño de las aplicaciones para retener la atención
La presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina dijo que el uso de dispositivos digitales entre menores de edad ya no depende de la ubicación geográfica ni de la condición social de las familias, por lo que consideró necesario impulsar medidas de prevención, acompañamiento y regulación.
La mandataria federal advirtió que la adicción de niños y adolescentes a las redes sociales constituye un problema de alcance nacional, debido a que el acceso a teléfonos inteligentes se ha extendido prácticamente a todas las regiones y sectores económicos del país, incluidas las comunidades rurales y apartadas, tan es así que incluso en la Sierra Tarahumara, una de las regiones más alejadas del país, un porcentaje elevado de niñas y niños tiene un teléfono celular propio o utiliza el dispositivo de su madre o padre.
La presidenta indicó que uno de los principales factores se encuentra en el diseño de las propias plataformas, cuyos mecanismos buscan mantener durante periodos prolongados la atención de las personas usuarias.
En muchos hogares, las madres y los padres cumplen jornadas laborales extensas, por lo que no siempre cuentan con las condiciones necesarias para acompañar y regular las actividades digitales de sus hijos.
Para algunos menores, estar conectados representa una manera de integrarse con sus compañeros y mantener un sentido de pertenencia, lo que puede aumentar el tiempo dedicado a las redes sociales.
Sheinbaum planteó una estrategia gubernamental que contemple la regulación del uso de celulares dentro de los planteles educativos, particularmente durante las clases y los periodos de recreo. La medida tendría como objetivo disminuir las distracciones, favorecer la convivencia presencial y proteger la capacidad de concentración de los estudiantes.
El gobierno buscará que las familias cuenten con herramientas para establecer límites y promover hábitos tecnológicos más saludables.
La administración federal prevé replicar el modelo de asambleas escolares utilizado anteriormente en programas como la Beca Rita Cetina. Mediante estos encuentros se difundirá el programa “ABC de las emociones”, enfocado en la salud mental de adolescentes y jóvenes, además de distribuirse millones de guías impresas en distintas regiones del país.
El gobierno federal contempla organizar foros regionales para reunir evidencia, experiencias familiares y opiniones ciudadanas sobre el impacto de los dispositivos digitales en la infancia y la adolescencia. Los resultados podrían servir como base para elaborar una propuesta de regulación que posteriormente sería presentada ante el Congreso de la Unión.
