- Las organizaciones criminales incorporan a menores porque las consecuencias legales son diferentes; hay adolescentes utilizados como vendedores de droga, “halcones”, repartidores, e incluso sicarios, afirma la abogada Ariadne Song Anguas
Rafael Pascual
La delincuencia juvenil en Quintana Roo mantiene una tendencia al alza. En los últimos años se registró un incremento del 60 por ciento en los casos atendidos por la Fiscalía Especializada en Adolescentes, informó la abogada Ariadne Song Anguas, quien alertó sobre la creciente participación de menores de edad en actividades relacionadas con grupos del crimen organizado.

La especialista señaló que Cancún y Playa del Carmen concentran el mayor número de registros, debido a factores como el crecimiento poblacional, las condiciones sociales y la presencia de estructuras delictivas.
Explicó que, salvo delitos graves como homicidio, feminicidio, secuestro o violación, los adolescentes enfrentan procesos bajo medidas distintas a las aplicadas a los adultos, ya que la legislación no establece prisión preventiva oficiosa para la mayoría de los casos.

Esta situación, dijo, también es aprovechada por organizaciones criminales, que incorporan a menores al considerar que las consecuencias legales son diferentes. Actualmente, afirmó, existen adolescentes utilizados como vendedores de droga, “halcones”, repartidores e incluso sicarios.
Song Anguas advirtió que los grupos delictivos ofrecen a los jóvenes una falsa sensación de pertenencia, ingresos económicos y protección, elementos que pueden resultar atractivos ante entornos marcados por la falta de oportunidades.
Finalmente, señaló que el incremento de la delincuencia juvenil responde a múltiples factores, entre ellos la desintegración familiar, la falta de supervisión por las extensas jornadas laborales de los padres y la insuficiencia de programas públicos de prevención y atención para niñas, niños y adolescentes.
