- Aunque la combinación de ambas celebraciones hacía prever una alta afluencia de comensales, los establecimientos apenas registraron incrementos de entre 15 y 20 por ciento en sus operaciones
Rafael Pascual
Ni el Día del Padre ni la pasión mundialista lograron llevar a los restaurantes de Cancún al lleno total que el sector esperaba durante uno de los fines de semana más importantes de junio.
Aunque la combinación de ambas celebraciones hacía prever una alta afluencia de comensales, los establecimientos apenas registraron incrementos de entre 15 y 20 por ciento en sus operaciones, muy por debajo de las expectativas de alcanzar ocupaciones completas.

De acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) en Cancún, los negocios lograron operar en promedio entre 70 y 80 por ciento de su capacidad, salvo algunos casos aislados que sí mantuvieron todas sus mesas ocupadas.
La presidenta de Canirac Cancún, Perla Navarro, señaló que si bien el balance no fue negativo, muchas familias optaron por celebrar en casa en lugar de salir a restaurantes. Explicó que a diferencia de otras fechas, una parte importante de la población prefirió moderar sus gastos, pese al atractivo adicional que representó la celebración del Mundial de Futbol.
Indicó que los encuentros mundialistas seguirán generando repuntes temporales en la actividad restaurantera, particularmente en establecimientos con concepto de sports bar, donde se espera una mayor afluencia durante el próximo partido de la Selección Mexicana.
Por su parte, el sector comercial reportó incrementos en ventas que oscilaron entre 10 y 30 por ciento. Sin embargo, los empresarios reconocieron que el Día del Padre continúa lejos de alcanzar la derrama económica que genera el Día de las Madres.
Los comerciantes señalaron que la mayoría de las familias suele festejar a los padres con comidas sencillas o pequeños obsequios, lo que limita el movimiento económico en comparación con otras celebraciones.
Aunque el Mundial contribuyó a impulsar parte del consumo, representantes empresariales consideran que el contexto económico actual mantiene cauteloso al consumidor, reduciendo la capacidad de gasto destinada a reuniones, entretenimiento y celebraciones familiares.
