- Eduardo Galaviz Ibarra, presidente del Observatorio Legislativo de Quintana Roo, señala que la consolidación de la economía digital requiere atender primero las brechas de acceso y evitar que la modernización de los pagos se convierta en un obstáculo para quienes aún no cuentan con las condiciones tecnológicas y financieras necesarias
Rafael Pascual
La falta de infraestructura y los costos de las transacciones podrían limitar el uso de pagos electrónicos en municipios del estado.

La transición hacia los pagos digitales en Quintana Roo podría avanzar a un ritmo desigual debido a la falta de servicios bancarios y conectividad en distintas regiones, advirtió Eduardo Galaviz Ibarra, presidente del Observatorio Legislativo de Quintana Roo, al señalar que estas carencias podrían dificultar la aplicación de la nueva Ley de Economía Digital.
Explicó que municipios como José María Morelos, Lázaro Cárdenas, Felipe Carrillo Puerto y Bacalar todavía enfrentan limitaciones para acceder a servicios financieros y conexión a internet, condiciones indispensables para operar bajo un esquema de pagos electrónicos.
Advirtió que impulsar este modelo sin resolver primero las deficiencias de infraestructura podría dejar en desventaja a comerciantes, pequeños negocios y habitantes que dependen del efectivo para sus actividades diarias.
Aunque la digitalización de las operaciones económicas puede facilitar la supervisión de las transacciones y contribuir al combate de la evasión fiscal, también existen riesgos relacionados con las comisiones que cobran las plataformas y los servicios de pago. Estos cargos, señaló, podrían trasladarse al consumidor mediante aumentos en los precios de productos y servicios.
Galaviz Ibarra consideró necesario ampliar la cobertura bancaria, facilitar la apertura de cuentas digitales y garantizar mecanismos de pago seguros y accesibles para la población.
Como ejemplo de las dificultades para extender estas herramientas, mencionó CoDi, la plataforma impulsada por el Banco de México para realizar cobros y pagos electrónicos, cuyo uso no ha logrado generalizarse.
Ante este panorama, sostuvo que la consolidación de la economía digital requiere atender primero las brechas de acceso y evitar que la modernización de los pagos se convierta en un obstáculo para quienes aún no cuentan con las condiciones tecnológicas y financieras necesarias.
