- La legisladora señaló que esta Ley pretende garantizar que los conocimientos y habilidades ancestrales no se pierdan, que se reconozcan y protejan para que sigan transmitiéndose de generación en generación y se conviertan en una fuente digna de sustento para quienes los mantienen vivos
El Congreso de Quintana Roo dio un paso clave para reconocer, proteger y fortalecer el trabajo de miles de artesanas y artesanos con la aprobación de la Ley de Fomento, Protección y Desarrollo Artesanal, una iniciativa impulsada por las diputadas Majo Osorio y Tepy Gutiérrez.

La propuesta busca ir más allá del discurso y establecer reglas claras para proteger la actividad artesanal, reconociendo su valor económico, social, cultural y patrimonial. La ley contempla la regulación de los procesos de producción, distribución y comercialización, así como la preservación de técnicas tradicionales que forman parte del patrimonio cultural material del estado.

En tribuna, Majo Osorio Rosas dejó claro que el objetivo de expedir esta Ley es garantizar que los conocimientos y habilidades ancestrales no se pierdan, que se reconozcan y protejan como no se había hecho antes para que sigan transmitiéndose de generación en generación y que, al mismo tiempo, se conviertan en una fuente digna de sustento para quienes los mantienen vivos.
“Hoy esto es más que un dictamen. No estamos hablando solamente de artesanías, estamos hablando de personas, de familias, de comunidades que han sostenido nuestra identidad con sus propias manos”, expresó.

La legisladora subrayó que cada pieza artesanal representa historia, conocimiento y tradición, pero también una realidad que durante años ha sido injusta: productos valorados en vitrinas, pero no siempre pagados de forma justa ni protegidos como corresponde.
“Se reconoce, se vende, pero no siempre se paga el precio justo. Se presume, pero no siempre se protege, y eso tiene que cambiar”, sentenció.

Con esta ley se busca dignificar el trabajo artesanal, garantizar mejores condiciones para su comercialización y fortalecer el vínculo entre cultura y desarrollo económico en Quintana Roo.
Osorio Rosas insistió en que cada artesano no solo genera ingresos, sino que también comparte historia, defiende la cultura y sostiene a su familia.

Hoy en Quintana Roo el trabajo artesanal importa, y mucho, pero además se le da el reconocimiento y el lugar que siempre debió tener, pero que fue soslayado en el pasado.
Esta ley se creó gracias a la participación activa de muchos frentes, pero especialmente al empuje de las comunidades y pueblos originarios del estado que acompañaron el trabajo legislativo de Majo Osorio y Tepy Gutiérrez para hacer un documento a la altura artesanal de las manos que han dado cultura y tradición a Quintana Roo.
“Gracias por mantener vivas nuestras raíces. Porque un pueblo que valora su artesanía es un pueblo que respeta su historia, y un pueblo que respeta su historia construye un futuro con identidad”, concluyó Majo Osorio.
