El cofundador del Cártel de Sinaloa, de 76 años, compareció este lunes 20 de julio ante la Corte del Distrito Este de Nueva York. El juez Brian Cogan – el mismo que condenó al Chapo – le impuso prisión de por vida y el decomiso de 15 mil millones de dólares en ganancias del narcotráfico.
Zambada llegó con uniforme naranja, sin esposas y con visible deterioro físico.
Antes de la sentencia, pidió perdón y leyó una carta en español:
“Asumo la responsabilidad por mi papel en todo esto y pido disculpas a todos los que han sufrido o han sido afectados por mis acciones. No hay justificación para lo que hice. Acepto el castigo que voy a recibir. No hay compensación por ello. Lamento mucho el daño causado”.
Dijo que la violencia lo acompañó desde niño, pero que eso no era excusa.
Hizo un llamado a parar la guerra en Sinaloa refiriéndose directamente a la guerra interna entre Los Chapitos y Los Mayos que estalló después de su captura y traslado a EEUU en 2024.
“La violencia debe acabar en México. Se pierden demasiadas vidas, se destrozan familias, se arrastra a los jóvenes a una vida sin futuro. Nadie ganará esta guerra”.
También pidió a los jóvenes que no entren al narco.
Su declaración de culpabilidad ya había sido pactada – aceptó la cadena perpetua para evitar juicio y dijo que no apelará.
Su captura deja el siguiente contexto de violencia:
Fiscalía de Sinaloa: 3,889 desaparecidos y 2,951 homicidios dolosos entre el 1 de septiembre de 2024 y el 21 de junio de 2026.
El Colectivo Sabuesos Guerreras estima entre 5,900 y 6,000 desaparecidos en el mismo periodo.
Medio local Noroeste: contabiliza 3,489 asesinatos.
La diferencia de cifras refleja el subregistro por miedo a denunciar
Por sus problemas físicos y mentales, el juez Cogan recomendó que Zambada sea enviado a una prisión federal donde le proporcionen atención médica.
