- Mientras los gobiernos municipales van y vienen sin resolver los problemas de fondo, la colonia continúa acumulando rezagos que deterioran la calidad de vida de sus habitantes y amenazan el patrimonio natural de Cancún
Rafael Pascual
El paso de distintas administraciones municipales no ha logrado resolver los añejos problemas de infraestructura y servicios públicos que enfrenta la Supermanzana 74, Vicente Lombardo Toledano, una de las primeras colonias de Cancún, donde el deterioro de las calles, el colapso del drenaje sanitario y la falta de mantenimiento de los sistemas pluviales afectan a sus habitantes y al entorno natural.

Integrantes del Comité Ambiental señalaron que pese a su importancia urbana y ecológica, la colonia presenta una imagen de abandono, con banquetas deterioradas, baches que llevan años sin atender, un centro comunitario convertido en punto de vandalismo y cableado eléctrico sobre las viviendas que representa un riesgo para la población.
Advirtieron que uno de los problemas más graves es el obsoleto sistema de drenaje sanitario, cuya falta de funcionamiento adecuado constituye una fuente de contaminación para los cuerpos de agua de la zona. A ello se suma la ausencia de mantenimiento preventivo en los dos drenes pluviales de la Supermanzana, situación que contribuyó a una inundación registrada hace dos años.

Los integrantes del comité destacaron que la Lombardo Toledano tiene más de 70% de su territorio como área natural, además de colindar con humedales y manglares. También constituye una vía de paso hacia Puerto Juárez, por lo que cuestionaron que una colonia con esa relevancia turística y ambiental permanezca sin atención suficiente.
La preocupación se extiende al desarrollo urbano. De acuerdo con el Comité Ambiental, el humedal de la Lombardo Toledano no está conectado con el de Puerta del Mar, por lo que plantearon la necesidad de recuperar la continuidad de estos corredores naturales y mejorar el desalojo del agua pluvial.
Asimismo, cuestionaron que los instrumentos municipales de planeación permitan densidades habitacionales en zonas de humedales y manglares. Como ejemplo, señalaron parámetros de hasta 200 viviendas por hectárea y edificios de hasta 10 niveles, con un coeficiente de ocupación del suelo de 60%, que consideran incompatibles con la conservación ambiental.
Ante este panorama, exigieron revisar los criterios de desarrollo urbano, atender la infraestructura pendiente y garantizar la protección de los ecosistemas. Advirtieron que, mientras los gobiernos municipales van y vienen sin resolver los problemas de fondo, la colonia continúa acumulando rezagos que deterioran la calidad de vida de sus habitantes y amenazan el patrimonio natural de Cancún.
