- La estrategia será renovar sus sistemas de tratamiento para mejorar su desempeño, aprovechando la infraestructura instalada y sustituyendo equipos obsoletos por tecnología de última generación
Rafael Pascual
La infraestructura de saneamiento de la Zona Hotelera de Cancún se prepara para una renovación tecnológica para hacer más eficiente el tratamiento de aguas residuales, una estrategia que busca fortalecer los servicios sin recurrir a la construcción de nuevas plantas.

El presidente operativo de Infraestructura Turística (Infratur), Ricardo Archundia, informó que la modernización de las plantas de tratamiento será una de las principales acciones del organismo, debido a que las instalaciones continúan operando, pero cuentan con equipos que han permanecido en funcionamiento durante varios años y requieren ser sustituidos por tecnología más eficiente y de menor tamaño.
Explicó que actualmente se trabaja con especialistas para analizar las alternativas tecnológicas más viables, proceso que permitirá determinar el monto de inversión necesario para actualizar la infraestructura.

Archundia señaló que construir nuevas plantas en la Zona Hotelera no es una opción factible, ya que el colector principal de aguas residuales se encuentra consolidado y modificarlo implicaría realizar obras de gran impacto sobre el Boulevard Kukulcán, uno de los corredores turísticos más importantes del país.
Indicó que la estrategia se enfocará en ampliar la capacidad de las plantas existentes o renovar sus sistemas de tratamiento para mejorar su desempeño, aprovechando la infraestructura instalada y sustituyendo equipos obsoletos por tecnología de última generación.
Como parte del fortalecimiento del sistema hidráulico, Infratur también mantiene los trabajos de rehabilitación del cárcamo de rebombeo ubicado en la zona de Nizuc, donde se instala nueva tubería y se realizan mejoras para incrementar la confiabilidad del sistema de saneamiento.
El presidente operativo de Infratur enfatizó que cualquier intervención deberá garantizar la continuidad del servicio y reducir al mínimo las afectaciones a la movilidad y a la actividad turística, dada la relevancia económica del Boulevard Kukulcán para el destino.
