- Aunque el retorno de los estudiantes genera mayor movimiento en las calles de las amas de casa, los comerciantes señalan que esto no se ha traducido en compras
Rafael Pascual
El regreso a clases llegó, pero el dinero no. En Cancún, comerciantes de tianguis y mercados enfrentan un inicio de septiembre marcado por el bajo consumo, después de un verano que tampoco logró el repunte esperado y con familias que ahora destinan buena parte de sus ingresos a uniformes, útiles y otros gastos escolares.

Aunque el retorno de los estudiantes genera mayor movimiento en las calles de las amas de casa, los comerciantes señalan que esto no se ha traducido en compras. El gasto familiar se mantiene limitado y los consumidores están priorizando únicamente lo indispensable.
La expectativa tampoco es alentadora para septiembre. Los vendedores que dependen de las fiestas patrias reportan un inicio lento y prevén que las ventas difícilmente alcanzarán los niveles del año pasado. A ello se suma que trabajadores del sector turístico tuvieron una temporada de verano con menores ingresos por propinas, reduciendo todavía más su capacidad de consumo.
El escenario anticipa una primera quincena de septiembre complicada para tianguistas y pequeños negocios que confían que las celebraciones del 15 y 16 les permitan un ligero respiro antes de entrar a la parte más débil del otoño.
En ese periodo, los comerciantes suelen ajustar horarios o reducir días de operación para contener gastos ante una menor afluencia de clientes.
La desaceleración también alcanza al sector hotelero. La ocupación en la zona hotelera se ubica alrededor de 53 por ciento, mientras que los establecimientos del centro de Cancún enfrentan niveles cercanos al 31 por ciento, reflejo de un menor dinamismo turístico y de consumo en el destino.
Para el comercio popular, septiembre se perfila como un mes de resistencia: mantener abiertos los negocios, reducir costos y esperar que el consumo vuelva a tomar fuerza.
