- Si existen tarifas autorizadas deben ser claras, visibles y respetadas. Y si se detectan cobros abusivos o conductas de acoso, corresponde a las autoridades investigar, sancionar y evitar que estas prácticas se repitan
Rafael Pascual
Mientras Cancún enfrenta una menor afluencia turística y busca recuperar competitividad, en el Aeropuerto Internacional de Cancún vuelven a surgir denuncias por presunto acoso a visitantes y cobros excesivos por el servicio de taxi, con señalamientos de tarifas de hasta 250 dólares.

Un video difundido recientemente muestra el momento en que una turista, molesta por la insistencia de quien presuntamente le ofrecía el servicio de transporte, pide la presencia de una patrulla. En medio de la discusión, la persona señalada responde con aparente desafío ante la grabación: “Graba, grábame lo que quieras, amiga, grábame. Si quieres me pones de fondo de pantalla”.
La escena vuelve a poner sobre la mesa un problema que no es nuevo en el principal aeropuerto de Quintana Roo: la insistencia hacia los visitantes y los señalamientos de tarifas elevadas que pueden terminar afectando directamente la imagen del destino.
La preocupación aumenta porque Cancún necesita cuidar al máximo la experiencia de quienes llegan al destino. En un escenario de menor movimiento turístico, permitir que persistan prácticas que generen molestia o desconfianza entre los visitantes resulta, cuando menos, contradictorio con la necesidad de fortalecer la competitividad turística.
La pregunta es inevitable: ¿cuántas denuncias más hacen falta para que las autoridades pongan un alto?
Si existen tarifas autorizadas, deben ser claras, visibles y respetadas. Y si se detectan cobros abusivos o conductas de acoso, corresponde a las autoridades investigar, sancionar y evitar que estas prácticas se repitan.
Cancún no puede darse el lujo de perder visitantes por experiencias negativas ocurridas desde su llegada. Ven la tempestad y no se hincan: mientras el destino enfrenta retos para mantener su atractivo turístico, la falta de acciones contundentes ante este tipo de señalamientos termina por afectar la imagen de todos.
Hasta ahora, no existe información oficial que confirme de manera independiente el cobro de 250 dólares ni determine responsabilidades por el caso mostrado en el video. Corresponde a las autoridades investigar y determinar lo conducente.
