- Empresarios y comerciantes confían en que la combinación de tradiciones, actividades recreativas y consumo familiar impulse las ventas durante los próximos días, luego de un periodo complicado para distintos sectores productivos de la región
Rafael Pascual
Entre flores de cempasúchil, disfraces, calabazas, dulces y productos para los altares, el movimiento comercial comienza a intensificarse en el Mercado 23 de Cancún, donde locatarios esperan que las celebraciones de Halloween y Día de Muertos representen un respiro económico tras tres meses de bajas ventas.

El tradicional mercado Javier Rojo Gómez recibe cada año un incremento considerable de visitantes durante esta temporada. La afluencia pasa de un promedio habitual de 2 mil personas a cerca de 6 mil compradores locales, además de aproximadamente mil turistas entre el 30 de octubre y el 2 de noviembre.
Los comerciantes prevén que las ventas aumenten a partir de los próximos días, cuando las familias comiencen a comprar flores, veladoras, dulces y alimentos para sus altares, mientras que los disfraces y las calabazas concentran parte de la demanda relacionada con Halloween.

La reactivación no se limita a los mercados. Las panaderías también esperan un repunte por la venta de pan de muerto, producto que, de acuerdo con las estimaciones proporcionadas por el sector, representa alrededor de 30% de sus ventas anuales.
A nivel nacional, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo estima un crecimiento de al menos 5% en la actividad comercial durante estas festividades, expectativa que podría reflejarse en Cancún, especialmente en los establecimientos del centro de la ciudad y en negocios de Puerto Morelos.
La temporada también estará acompañada de actividades culturales y gastronómicas. En Puerto Juárez, Cancún, el Hanal Pixán se celebrará del 30 de octubre al 2 de noviembre, con actividades dedicadas a preservar una de las tradiciones más representativas de la cultura maya.
En Puerto Morelos, el programa contempla concursos de catrinas y catrines, actividades culturales, oferta gastronómica y una procesión de las almas con el encendido de embarcaciones. A ello se suma el Festival Parrillero del Caribe Mexicano, previsto para este fin de semana.
Empresarios y comerciantes confían en que la combinación de tradiciones, actividades recreativas y consumo familiar impulse las ventas durante los próximos días, luego de un periodo complicado para distintos sectores productivos de la región.
