- Cristina Ramírez Tapia, madre de la joven chetumaleña, aún no logra dar con su paradero, tras desaparecer de nueva cuenta.
El caso de la joven chetumaleña María Adela Morales Correa, desaparecida en la Ciudad de México, se torna cada vez más complejo.

Se trata de una arquitecta de 26 años, que viajó a la capital del país por cuestiones laborales, sin embargo, sus familiares reportaron primero su desaparición y posterior localización en un hospital psiquiátrico.
Cristina Ramírez Tapia, madre de la joven chetumaleña, aún no logra dar con su paradero, tras desaparecer de nueva cuenta.
Dijo que mientras más investiga, más cosas turbias salen sobre el caso de su hija, a la que busca con desesperación ante el temor de que sea víctima de algún delito.

De hecho, informó que hizo una denuncia por presunta trata de personas ante la Fiscalía General de la Ciudad de México en contra de Georgina Reus, Andrea Martínez Hernández y Berenice Loaiza.
Mencionó que su hija fue sacada del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, el jueves pasado.
Posteriormente fue llevada a rendir su declaración a la fiscalía de la Ciudad de México y de ahí las autoridades la dejaron irse con Georgina Reus y Andrea Martínez Hernández, que aclaró, no son la misma persona, aunque hubo una confusión porque ambas se intercambiaban identidad entre ellas mismas.
De acuerdo a Cristina Ramírez ninguna de ellas ha sido citada a rendir cuentas o indagada como parte de la carpeta de investigación, y pese a estar señaladas en la denuncia, dejaron que su hija se fuera con ellas.
Pero sus propias investigaciones han llevado a tener conocimiento de que María Adela vive con cinco personas más, al parecer cuatro mujeres y un hombre, sin embargo, todos son vigilados por otra persona. Comentó no poder decir más, pero dijo que hará pública toda la información en su momento.
Teme que su hija este en riesgo y reclama no contar con el apoyo institucional de la Ciudad de México y del estado de Quintana Roo.
María Adela viajó a la Ciudad de México el 27 de enero del presente año por una oportunidad laboral. El 8 de abril pasado su mamá tuvo el último contacto con ella vía telefónica, lo que motivó una ficha de búsqueda; días después fue ubicada en un centro psiquiátrico y solo a través de un amparo pudo verla.
El 29 de abril, el centro psiquiátrico confirmó que María Adela recibía atención y un día después fue dada de alta, pero hasta el momento se desconoce su paradero.
