“El futuro está en la migración”, sostiene la escritora Laura Restrepo

por Redaccion
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La Jornada/Reyes Martínez Torrijos     Foto María Luisa Severiano

La escritora y periodista Laura Restrepo afirma que el fenómeno migrante es similar en todo el mundo: las personas en tránsito buscan ese lugar imposible donde la vida sea posible; son los mismos sueños, la misma pelea, tenacidad y fuerza por todos lados.

Entrevistada en torno a su novela más reciente, Canción de antiguos amantes (Alfaguara), la narradora colombiana sostiene que independientemente de las diferencias de idioma, de aspecto, de lo que sea, es el mismo río de mujeres que atraviesa Centroamérica, el que va tratando de cruzar el Mediterráneo para entrar a Europa, el que viene subiendo por el Cuerno de África y sube sin saber mucho a dónde.

Recuerda que ha escrito varios textos sobre migración, como “La multitud errante, sobre la movilización interna colombiana por la violencia; tengo Hot sur, de latinas indocumentadas en Estados Unidos, a las que se les acaba el sueño americano y tratan de salir de ahí”.

Restrepo (Bogotá, 1950) destaca su narración ambientada en Yemen, Etiopía y Somalia, la cual le llevó siete años escribir y cuya finalidad es romper el esquema de noticias sobre los migrantes en el que tanto el reportero como el espectador “los miran un poco con desdén, como un número, una masa de gente. No. Esta gente tiene por detrás el peso de un pasado milenario.

No sólo son seres humanos, que ya es lo mínimo que se puede decir, sino que son herederos de una tradición enorme. Que estén en una situación desesperada no les quita nada del inmenso poder, de la fuerza que implica la aventura en la cual están metidos.

Puntualiza: El futuro no es la civilización sedentaria, sino pasajera, con todas las crisis que se vienen, la climática y la económica, así como la amenaza nuclear; vamos a andar en el camino muy pronto. La civilización sedentaria no va a ser la que prime por más que ahora se sienta que los migrantes son los advenedizos y que hay que defender la vida sedentaria con murallas, con visas, con policía, con militares.

Cuando uno mira la historia de la humanidad, el sedentarismo es una etapa bastante reciente y corta en comparación a lo que ha sido y, sin embargo, la manipulación de los medios y la cultura nos hace pensar que el migrante es el advenedizo y al que hay que cerrarle la muralla, subraya.

Canción de antiguos amantes no se recarga en el patetismo, sino que muestra esa situación que “tiene mucho de tristeza, de desgracia y de hambre, pero también tiene mucho de valor. Tiene un carácter fundacional. Esta gente lleva su cultura a otras partes y la va a fundar en otros lados; tiene el valor que implica buscar un lugar donde la vida sea posible, defender a los viejos, a los ancianos, a los hijos. De alguna manera, la vieja imagen del Eneas de la Eneida”.

Menciona que esta narración tiene dos historias de amor simultáneas. “Por un lado, la mítica historia del rey Salomón y la reina de Saba, contada como se me dio la gana. No me imaginaba como tradicionalmente se ve a las reinas (…) sino como un bello monstruo. No está claro cuál es su género, si es humana o animal. Una chiquita muy callejera, muy arrojada. Me interesaba mucho más, digamos, la fuerza que la belleza”. Por otro lado, está el amor actual entre Bos Mutas y la partera Zahra Bayda.

Restrepo cuenta que investigó a los occidentales que se interesaron en la reina de Saba, que han sido muchos. Uno de ellos fue Gerard de Nerval, quien toda la vida estuvo buscando a esa mujer de mujeres, inalcanzable, exótica, fascinante y a la vez maldita, que lo lleva de asilo en asilo.

Otro es el poeta Arthur Rimbaud, quien, si bien nunca escribió sobre ella, en su papel de traficante de armas hace negocios con el rey Menelik II, quien se proclama el heredero directo de la figura mítica.

Periodismo y literatura sin fronteras

La narradora se pronuncia por “romper la camisa de fuerza en que está metida el género de la novela y abrirla hacia mucho más espacio, darle más juego. Nos están ganando las series, la novela gráfica, los videojuegos. Están rompiendo caminos por muchos terrenos.

La novela sigue enclaustrada en que hay que respetar el género y no puede salirse, y que si no cuenta una historia de determinada manera, entonces no es novela. Yo estoy diciendo: vamos abriendo las puertas y las ventanas, y mientras el lector no se pierda, pues jugar con los distintos planos temporales y distintos grados de realidad.

En esa lid, este volumen incorpora planos temporales y las dimensiones mítica y real. Es reportaje, pero también es literatura. De alguna manera también es ensayo.

Asimismo, dice Restrepo, es una búsqueda respecto de mi narrativa. Abrir más puertas, más espacios. No temer a la intersección de géneros. Es un paso importante respecto del periodismo: borrar la frontera entre éste y la literatura, hacer un periodismo con, incluso, ficción, ya que lo mítico es otra clase de ficción y de realidad, porque en la medida en que hay gente que lo cree eso adquiere un carácter bastante real.

Concluye que en esta novela se halla también un homenaje a los periodistas y a los reporteros, porque estoy convencida de que no hay límite entre reportaje y literatura. Establecer que aquí no hay fronteras.

Canción de antiguos amantes será presentada el 14 de septiembre a las 19 horas en Casa Lamm (avenida Álvaro Obregón 99, colonia Roma Norte, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México).

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