- Representantes del sector atribuyen parte de la estabilidad en la llegada de visitantes a una mayor ocupación de los asientos disponibles, pues los vuelos procedentes de Estados Unidos, México y otros mercados llegan con más pasajeros, aun cuando la oferta de operaciones es menor
Rafael Pascual
Después de varios meses de retrocesos, el Caribe Mexicano comienza a mostrar señales de recuperación turística. En la segunda semana de octubre, la ocupación hotelera alcanzó 55.7%, por encima del 55% registrado en el mismo periodo de 2025, aunque la reducción de vuelos continúa limitando el desempeño del sector.

De acuerdo con el Sistema de Información Turística de Quintana Roo (Situr-Q), del 10 al 16 de octubre la región recibió a 396 mil 285 turistas, frente a los 388 mil 477 contabilizados del 11 al 17 de octubre del año pasado. Esto representa 7 mil 808 visitantes adicionales y un aumento de 0.7 puntos porcentuales en la ocupación hotelera.
Entre los destinos con mejores resultados destaca Costa Mujeres, que se aproxima al 68% de ocupación, mientras Cancún y Riviera Maya superan el 56%. En contraste, Holbox y Grand Costa Maya mantienen los niveles más bajos en esta etapa del otoño.
Pese a esta mejoría, la conectividad aérea continúa como uno de los principales desafíos para la actividad turística. Durante la semana de referencia se registraron 222 vuelos menos en comparación con el periodo equivalente del año anterior, debido a la contracción de las operaciones de las aerolíneas.
Representantes del sector atribuyen parte de la estabilidad en la llegada de visitantes a una mayor ocupación de los asientos disponibles, pues los vuelos procedentes de Estados Unidos, México y otros mercados llegan con más pasajeros, aun cuando la oferta de operaciones es menor.
Las expectativas de recuperación apuntan a la última semana de octubre y noviembre, cuando los empresarios esperan un repunte más consistente que se refleje tanto en la ocupación hotelera como en las distintas actividades vinculadas con el turismo.
Sin embargo, el balance anual continúa marcado por las dificultades. La región únicamente registró resultados positivos en enero y febrero; posteriormente, las operaciones aéreas y la llegada de visitantes comenzaron a disminuir, con afectaciones más pronunciadas en mayo y junio.
El reciente repunte ofrece una señal favorable, aunque todavía deberá consolidarse en las próximas semanas para confirmar un cambio sostenido en la tendencia.
