Familiares de personas privadas de la libertad denunciaron un brote de tuberculosis en el Cereso de Chetumal y la falta de atención de autoridades penitenciarias.

En un escrito dirigido a la gobernadora Mara Lezama, acusaron omisión grave que atenta contra el derecho a la vida y la salud, al permitir que internos compartan recipientes y utensilios sin desinfección, pese a ser una enfermedad altamente contagiosa.
Señalaron que el comedor se ha vuelto foco de infección, con personas con síntomas avanzados sin aislamiento ni tratamiento, lo que pone en riesgo a toda la población penal y al personal.
Afirmaron que la directora del Cereso, Jetzael Elena Martínez Cisneros, ya tiene conocimiento y le exigieron suspender el uso común de utensilios, dotar de utensilios individuales, aplicar esterilización hospitalaria, realizar tamizaje masivo, aislar casos positivos y suministrar antibióticos, además de dar vista a Derechos Humanos.
Advirtieron que responsabilizan a la autoridad por cualquier complicación o deceso, y que la inacción podría derivar en responsabilidades administrativas y penales.
