- La incertidumbre se presenta en un escenario económico complicado para Quintana Roo, ante las presiones que enfrenta el sector turístico por el aumento en los costos de combustible para las aerolíneas, la inflación y la presencia de sargazo
Rafael Pascual
El replanteamiento de la ubicación del Distrito Financiero y Tecnológico de Cancún encendió las alertas entre el sector empresarial de Quintana Roo, que ahora exige claridad sobre la continuidad del proyecto y el destino de las inversiones que ya se encontraban en negociación.
La preocupación surgió luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum advirtiera que el proyecto deberá analizar otras opciones de ubicación para evitar posibles afectaciones ambientales, particularmente la construcción sobre zonas de selva.

Aunque la mandataria federal sostuvo que el proyecto es viable, la indefinición sobre el terreno donde finalmente se desarrollará llevó a representantes empresariales a reunirse para fijar una postura y solicitar información precisa a las autoridades.
El presidente del Consejo Inmobiliario Empresarial de Quintana Roo, Miguel Ángel Lemus Mateos, cuestionó los cambios en la postura oficial sobre la ubicación, al señalar que el proyecto había sido presentado en reuniones con autoridades y legisladores sin que hasta ahora exista certeza sobre su rumbo.
Advirtió que la incertidumbre genera preocupación porque ya había fondos de inversión interesados en participar en proyectos hospitalarios y tecnológicos en Quintana Roo.
Lemus Mateos señaló que el Consejo Coordinador Empresarial del Caribe buscará información oficial para conocer si esos capitales mantienen su interés y bajo qué condiciones podrían continuar las negociaciones.
El empresario aclaró que las inversiones no están canceladas, pero reconoció que existe un riesgo mientras no se definan el terreno, las condiciones y los tiempos para desarrollar el Distrito Financiero y Tecnológico.
El proyecto fue planteado por el Gobierno de Quintana Roo como una estrategia para diversificar la economía estatal y atraer inversiones en tecnología, finanzas, salud e innovación.
La incertidumbre se presenta además en un escenario económico complicado para Quintana Roo, ante las presiones que enfrenta el sector turístico por el aumento en los costos de combustible para las aerolíneas, la inflación y la presencia de sargazo.
