Una llamada aparentemente rutinaria puede terminar en una cuenta bancaria vacía. Durante la temporada vacacional los fraudes financieros mantienen bajo presión a los usuarios en Quintana Roo, donde entre 20 y 30 por ciento de las reclamaciones recibidas por la CONDUSEF están relacionadas con cargos no reconocidos y problemas con instituciones bancarias.
Karina Sandoval García, titular del organismo en el estado, advirtió que uno de los principales mecanismos utilizados por los delincuentes son las llamadas telefónicas en las que se hacen pasar por ejecutivos bancarios. Con el argumento de detectar movimientos sospechosos, buscan generar alarma entre los usuarios para después convencerlos de transferir su dinero a cuentas controladas por los propios defraudadores.

El engaño parte del miedo: los delincuentes aseguran que existen cargos no reconocidos y que los recursos deben ser trasladados a una supuesta cuenta segura para evitar que sean sustraídos. La transferencia, sin embargo, termina entregando el dinero directamente a los estafadores.
A este mecanismo se suma el robo de tarjetas en sucursales y cajeros automáticos, que posteriormente pueden ser utilizadas para realizar compras o retiros sin autorización.

Sandoval García recomendó no proporcionar información bancaria ni realizar transferencias solicitadas mediante llamadas. Ante cualquier alerta, pidió colgar y contactar directamente al banco a través de sus canales oficiales.
También pidió no aceptar ayuda de desconocidos en cajeros y a revisar periódicamente los movimientos de las cuentas. Si una institución financiera no resuelve una reclamación, los usuarios pueden acudir a la CONDUSEF para recibir orientación y seguimiento.
