- Eduardo García, encargado del Departamento de Servicios de Ángeles Verdes en Quintana Roo, señala que antes eran accidentes “lamineros”, con daños materiales menores, pero esta tendencia ha cambiado porque algunos conductores circulan a velocidades elevadas, lo que provoca impactos más fuertes y de consecuencias graves
Rafael Pascual
La reducción en el número de accidentes carreteros durante este año no se ha traducido en menores riesgos para los automovilistas. Los percances que aún se registran son de mayor intensidad, principalmente por el exceso de velocidad y la falta de pericia al volante, advirtió, encargado del Departamento de Servicios de Ángeles Verdes en Quintana Roo.

Explicó que anteriormente eran más comunes los llamados accidentes “lamineros”, que dejaban únicamente daños materiales menores. Sin embargo, esta tendencia ha cambiado debido a que algunos conductores circulan a velocidades elevadas, lo que provoca impactos más fuertes y aumenta la posibilidad de consecuencias graves.
García señaló que el incumplimiento de los límites de velocidad y de las normas de tránsito, aunado a la falta de experiencia para reaccionar ante una emergencia, son factores que elevan el riesgo en las carreteras estatales.

Añadió que los vehículos actuales tienen mayor capacidad de aceleración y respuesta, por lo que pueden alcanzar altas velocidades en pocos segundos. Esto, dijo, reduce considerablemente el tiempo disponible para reaccionar ante una maniobra inesperada.
El funcionario destacó que en los últimos servicios atendidos por Ángeles Verdes no se reportaron accidentes con consecuencias graves, aunque insistió en que la combinación de velocidad, imprudencia y falta de experiencia continúa siendo un riesgo latente.
Ante esta situación, llamó a los automovilistas a respetar los límites de velocidad, conducir con precaución y mantener una actitud responsable en carretera, para evitar que un descuido termine convertido en un accidente de mayores proporciones.
