Vecinos de la colonia Colosio tumbaron una malla metálica que algunos trabajadores intentaron colocar alrededor del predio Chenzubul, sobre la Quinta Avenida, la noche del miércoles.
Ante el malestar de la gente, elementos de Seguridad Ciudadana se presentaron para evitar alguna agresión y pidieron al encargado de los trabajos presentar los permisos o documentación para comprobar la posesión de este predio. Al no contar con los papeles, tuvieron que detener los trabajos.

La secretaria municipal de Ecología, Medio Ambiente y Zona Federal Marítimo Terrestre, Kandy Mendoza, confirmó que de acuerdo a lo expresado por los trabajadores, no afectarían el acceso a la Playa 72, exclusiva para mascotas.
Como se recordará, apenas en los primeros días de julio, la Jueza de Primera Instancia de Oralidad de la Materia Civil y Familiar adscrita al Juzgado Familiar y Civil Oral de Primera Instancia del Distrito Judicial de Playa del Carmen, Karina Ceballos Gómez, falló una sentencia contra Rodrigo Garcidueñas, representante de la asociación civil Ombligo Verde quién solicitó la Jurisdicción Voluntaria de Información Ad-Perpetuam, para obtener la posesión de este predio, con el argumento de que por años ha realizado la limpieza, cuidado y mejoras de este predio que habita con su pareja sentimental e hijo. Tras el revés judicial, promovió un recurso de Amparo ante el Juzgado Noveno de Distrito, que se encuentra en análisis.

Sin embargo, en junio de 2009 la empresa Cantex Enterprises, presentó ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Manifestación de Impacto Ambiental para desarrollar el proyecto Paseos del Sol, como parte del Desarrollo Costa Turquesa.
En esta Manifestación el promovente cita el contrato de compraventa que quedó registrado en la Escritura Pública número 72, de fecha 30 de septiembre del 2005, con la fe del Notario Público Número Treinta y Siete, entre la citada empresa y PROMOCIONES EMSAM, S.A. DE C.V. administradora del Desarrollo Turístico denominado “Costa Turquesa”, sumando un total de 51 mil 557.497 m2.
De hecho, el predio fue clausurado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en enero de 2009, por no presentar la autorización en materia de impacto ambiental expedida por la Semarnat.
Es decir, las obras que actualmente ocupa Rodrigo Garcidueñas para realizar los talleres y actividades artísticas y ecológicas, y también para habitar.
Cuando los ciudadanos notaron las obras para cercar el predio, solicitaron el apoyo de autoridades y de los medios, para conocer lo que estaba ocurriendo, ante el temor de que se perdiera este acceso a la playa.
El predio también ha sido también utilizado por indigentes, y personas que se internan en el mismo para el consumo de bebidas alcohólicas y sustancias prohibidas.
Rodrigo Garcidueñas ha aprovechado el conflicto legal que existe por la posesión de este predio para reclamar para obtenerlo.
Hay que destacar que diversas personalidades han pedido a las autoridades que lo declaren como un área natural protegida con carácter de parque ecoturístico y tenga una densidad cero, por ser el último reducto con una gran variedad de flora y fauna dentro de la mancha urbana.
