La anulación del Programa de Desarrollo Urbano (PDU) de Tulum de 2024 dejó al municipio sin un instrumento actualizado para ordenar su crecimiento, en medio de una crisis inmobiliaria marcada por sobreoferta y falta de servicios.
El PDU fue publicado el 19 de septiembre de 2024 con participación de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu). El documento buscaba contener la expansión de la mancha urbana en torno al Tren Maya, el Aeropuerto Internacional de Tulum y el Parque del Jaguar, con una regulación de 12 mil 141 hectáreas, límites de densidad y criterios de protección para cenotes y cauces subterráneos.
Días después de su emisión, el Ayuntamiento encabezado por Diego Castañón Trejo suspendió su aplicación por 12 meses y posteriormente lo derogó bajo el argumento de irregularidades.
De acuerdo con el Colegio de Ingenieros y Arquitectos de Tulum, el programa había sido elaborado fuera del municipio, sin considerar la situación real del catastro, los permisos otorgados ni los requerimientos de movilidad e infraestructura, por lo que no cumplía con la normativa local.
Una lectura distinta es expuesta por el portal Cambio 22, que sostiene que las inconsistencias fueron generadas por la propia administración municipal para impedir la entrada en vigor de un ordenamiento que restringía la expansión urbana. Según ese análisis, el proyecto municipal planteaba triplicar la superficie urbanizada de mil 140 a más de tres mil hectáreas, mientras la propuesta federal impulsaba un crecimiento de 60% en una década, condicionado a consolidar servicios. “La regla era sencilla: antes de crecer, había que consolidar”, habría señalado el entonces titular de Sedatu, Román Meyer Falcón.
Meyer Falcón advirtió en octubre de 2025 que la crisis de Tulum era previsible. Atribuyó la caída de la ocupación hotelera -de 66.7% en 2024 a 49.2% en 2025- a la sobreoferta inmobiliaria, la urbanización sin control y la falta de planeación. “El auge inmobiliario no se tradujo en bienestar colectivo”, afirmó.
Tras la anulación, Tulum permanece sin PDU vigente. El Ayuntamiento instaló en enero de 2026 el nuevo Consejo de Desarrollo Urbano y anunció que trabaja en la elaboración de un nuevo PDU y del Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL), con la meta de concluirlos este año.
El retraso del POEL ha sido históricamente motivo de litigios ambientales. En 2021 la Suprema Corte de Justicia de la Nación admitió una controversia contra el anterior instrumento de ordenamiento y posteriormente invalidó parte de sus unidades de gestión por invadir competencias federales en materia ambiental.
