¿Qué riesgo hay de contagio de Covid en aviones?

por Redaccion
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Investigación reciente demostró que abordar y desembarcar representa un mayor riesgo de transmisión que cuando el avión está en vuelo porque las personas se agrupan y respiran unas encima de otras

Reforma/Scott McCartney/The Wall Street Journal Foto: Bloomberg

Desde que inició la pandemia, los viajeros han anhelado datos confiables sobre los riesgos que conllevan los viajes en avión. Una investigación reciente sobre el contagio de Covid-19 en vuelos sugiere que las aerolíneas podrían adoptar políticas nuevas para proteger mejor a sus pasajeros.

Los científicos han encontrado un marcado aumento en la posible propagación durante el servicio de comidas a bordo, cuando todos se retiran los cubrebocas. También han aprendido más sobre la importancia de las medidas de precaución durante el abordaje y al bajar del avión.

Las probabilidades de propagación viral a bordo de los aviones siguen siendo muy bajas. Pero estudios publicados en revistas médicas sugieren posiblemente no sean tan bajos como se sugirió al inicio de la pandemia.

“En este punto, viajar sigue siendo libre de peligro si se toman las precauciones adecuadas”, dice Mark Gendreau, director médico del Beverly Hospital, cerca de Boston, y experto en medicina aeronáutica. “Creo que podría ser más seguro”.

A medida que los viajes internacionales comienzan a abrirse más, con EU listo para relajar en noviembre las restricciones para los viajeros vacunados de 33 países, más viajeros consumirán las comidas a bordo. Un estudio médico reciente realizado por un grupo de la Universidad de Greenwich, en Londres, halló un riesgo 59% mayor de transmisión viral durante un servicio de comida de una hora en un viaje de 12 horas en comparación con nunca retirarse el tapabocas durante todo el vuelo.

El estudio, publicado en la revista Journal of Travel Medicine esta primavera, modeló la dispersión de aerosoles en la cabina de un avión. Encontró que si todos los pasajeros portan cubrebocas durante un vuelo de 12 horas, la probabilidad promedio de infección se puede reducir en un 73% con tapabocas de alta eficiencia y en un 32% con cubrebocas de baja eficiencia.

El problema surge si todos se retiran los cubrebocas al mismo tiempo. El remedio sugerido por los investigadores al problema de la comida: escalonar la entrega de comida para que sólo la mitad de los pasajeros coman a la vez y los pasajeros adyacentes permanezcan con los cubrebocas en su lugar.

Es poco probable que la mayoría de los viajeros hambrientos tolerará eso, y las aerolíneas dicen que no alterarán los patrones estándar del servicio de comidas. Los pasajeros pueden protegerse evitando comer mientras un compañero de asiento come, a menos que sea alguien que conozca. Investigación publicada recientemente también ha demostrado que abordar y desembarcar presenta un mayor riesgo de transmisión que cuando el avión está en vuelo. Eso se debe a que las personas se agrupan y respiran unas encima de otras, especialmente tirando y empujando maletas en los compartimentos superiores.

Cuando están sentados, los sistemas de ventilación de los aviones, originalmente diseñados para eliminar rápidamente el humo del cigarro de las cabinas, son muy efectivos para mover el aire hacia abajo, filtrarlo con equipo de grado hospitalario y mezclarlo con 50% de aire exterior antes de devolverlo a la cabina. Estudios recientes han encontrado que usar cubrebocas sí reduce el riesgo de infección y el uso de la boquilla de aire superior que se puede ajustar en muchos aviones funciona para dispersar rápidamente las partículas virales.

Incluso si le da frío, vale la pena abrirlo al máximo y apuntarlo a su rostro. Y aunque la evidencia es contradictoria, la investigación médica parece indicar que la clase ejecutiva y la primera clase son áreas de menor riesgo de transmisión porque los pasajeros se sientan más separados.

La difusión de Covid-19 vía los viajes recibe mucha atención, pero los riesgos parecen muy pequeños para la propagación a bordo. Una revisión reciente de la investigación médica publicada por el Journal of Travel Medicine el 3 de septiembre encontró 18 estudios en el mundo sobre la transmisión de Covid-19 en vuelo que documentaron 273 “casos índice” -pasajeros que llevaron el virus a bordo- y 64 casos “secundarios” -59 pasajeros y cinco miembros de la tripulación infectados durante vuelos.

Otros dos estudios que examinaron las aguas residuales en vuelos de avión encontraron evidencia de que probablemente había pasajeros infectados a bordo. La revisión incluyó un gran “pero”: la calidad de la evidencia de la mayoría de los estudios publicados era baja debido al escaso rastreo de contactos.

Con nueva información, los expertos en salud en viajes están planteando nuevas preguntas sobre los procedimientos de las aerolíneas. “Sabemos más, pero ha generado más dilemas y más retos”, dice Aisha Khatib, experta en medicina de viajes de la Universidad de Toronto, quien es una de las autoras de una revisión de estudios científicos sobre los riesgos de transmisión en aviones.

La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), que representa a las aerolíneas, dice que éstas no han recibido lineamientos claros de las autoridades sobre la mejor manera de manejar el servicio de comidas. “En vuelos más largos, no es posible evitar comer y beber”, dijo David Powell, asesor médico de la IATA, en una respuesta escrita a preguntas.

“Hay que recordar que es poco probable que la fase de vuelo sea una de las de mayor riesgo del viaje”. Una portavoz de American Airlines señala que en vuelos nacionales e internacionales largos, las comidas se sirven en un solo servicio en lugar de en varios tiempos para reducir los puntos de contacto entre los clientes y la tripulación y acelerar el tiempo en que se está sin cubrebocas.

American también ha suspendido el servicio de alcohol hasta el 18 de enero. Debido a los problemas de congestión al desembarcar, algunas aerolíneas en Europa están diciendo a los clientes que permanezcan sentados hasta que se llame a su fila para descender del avión.

Algunas aerolíneas estadounidenses lo intentaron en los primeros días de la pandemia. Ahora la tripulación simplemente se aparta del camino de la estampida. United Airlines destaca haber dado instrucciones a los pilotos que mantengan los sistemas de ventilación de los aviones en funcionamiento durante el abordaje y desembarque para maximizar el flujo de aire. No todas las aerolíneas hacen eso. Michael Schultz, ingeniero del Instituto de Logística y Aviación de la Universidad de Dresde, en Alemania, ha estudiado ampliamente el abordaje y el desembarque.

Él dice que el abordaje estándar crea una cantidad sustancial de posibles transmisiones si está presente un pasajero contagioso. Lo más importante sería restringir el equipaje de mano para que un pasajero no tenga dificultades para introducir algo en un compartimento superior mientras respira encima de un pasajero sentado.

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