- Capillas y Cementerios del Norte S.A.P.I. de C.V., proyecta un cementerio bajo el mar
Rafael Pascual
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó el proyecto “Mare Santuario del Mar”, que contempla la instalación de 700 estructuras artificiales tipo Reef Ball en la zona marina de Bahía Mujeres, frente a Puerto Cancún.

El proyecto, promovido por Capillas y Cementerios del Norte S.A.P.I. de C.V., plantea incorporar en cada estructura una “Perla Memorial” elaborada con cemento marino y hasta dos kilogramos de cenizas humanas, con la intención de convertir estos elementos funerarios en parte de un nuevo hábitat para especies marinas.
Las 700 Reef Ball serán distribuidas en tres polígonos que en conjunto abarcan unas 34 hectáreas, ubicados entre 700 metros y 1.9 kilómetros de la costa, en el área comprendida entre el canal de navegación de Puerto Cancún y el canal de salida del puente Calinda. Las estructuras ocuparán físicamente unos 315 metros cuadrados, equivalentes al 0.09 por ciento de la superficie total de los polígonos.

De acuerdo con la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), cada Perla Memorial tendrá una circunferencia de 18 centímetros, un peso aproximado de siete kilogramos y una placa de acero inoxidable de ocho centímetros de diámetro con los datos de la persona homenajeada. Las piezas serán elaboradas por personal especializado de una filial de la empresa promotora.
La MIA sostiene que las cenizas permanecerán integradas en el concreto y no se descompondrán ni se diluirán en el agua marina, por lo que el proyecto considera que no representarán un riesgo de contaminación.
Las Reef Ball serán colocadas exclusivamente sobre áreas de arena sin vegetación acuática sumergida, particularmente fuera de zonas con pastos marinos, y deberán evitar sitios con presencia de fauna. Los módulos, integrados por grupos de entre tres y siete estructuras, modificarán la topografía del fondo marino y generarán superficies donde puedan establecerse algas, esponjas, corales y otras especies.
La autorización ambiental establece una vigencia de seis años para las etapas de preparación del sitio y construcción, y de 50 años para la operación y mantenimiento. La inversión estimada supera los 4.5 millones de pesos y su instalación será gradual.
La propuesta ya había sido sometida a evaluación ambiental desde 2025 y se presenta como una alternativa funeraria vinculada con la restauración de ecosistemas marinos. Sin embargo, el concepto también ha despertado cuestionamientos por su costo, accesibilidad y la logística que implicará para las familias visitar los sitios de descanso de sus seres queridos.
La autorización de Semarnat abre así la puerta a un concepto funerario poco convencional para Cancún: un santuario submarino donde el homenaje a los fallecidos busca convertirse, con el paso del tiempo, en refugio para la vida marina.
